Economía

Crear empleo en Latinoamérica, un negocio arriesgado

Sin inversión, la economía no crece y no se generan puestos de trabajo


Iginio Ridolfi no juega al póker. Jamás. La aversión al riesgo alejó de su horizonte la posibilidad de tener un éxito rotundo en sus 40 años de empresario, y su ejemplo ayuda a explicar por qué el desempleo es un problema crónico en América Latina, donde revueltas populares y crisis financieras vuelven a formar parte de la vida cotidiana.
"No puedes hacer grandes apuestas en América Latina porque la volatilidad hará que seguramente pierdas", dijo Ridolfi, de 75 años, quien tiene una compañía que produce partes neumáticas en Argentina, Brasil, México y Chile y emplea unas 300 personas.
"Podríamos haber sido una compañía de 1,000 empleados e incluso de 10,000. Pero la necesidad de protegerme de los grandes golpes me llevó a evitar esos riesgos. No pides un préstamo, no compras grandes maquinarias, porque estás constantemente lidiando con un caos fuera de tu control".
La cautela de Ridolfi es una reacción a un círculo vicioso que ubica al desempleo en América Latina entre los más altos del mundo. La inestabilidad económica atemoriza a los inversores. Sin inversión, la economía no crece y no se generan puestos de trabajo. Sin empleo, se agudiza la crisis política, empeorando la inestabilidad económica.
El desempleo a lo largo de América Latina se ubicó levemente por encima del 10 % de la población en edad de trabajar en 2001 frente al 7.5 % de 1990, de acuerdo a un reciente estudio del Banco Interamericano de Desarollo (BID).
La mayor economía de América Latina, Brasil, tiene una tasa de desempleo de alrededor del 13 %. En Argentina, el desempleo es cercano al 16 %. Inclusive en Chile, un oasis de estabilidad en la región, el desempleo se ubica en torno al 9.5% de la fuerza laboral.
En contraste, las tasas de desempleo eran de alrededor del 8 % en Europa del Este en 2001, de 6.5% en Europa occidental, 5% en Asia y 4% en EU, dijo el BID.
La incapacidad de crear empleo es una dificultad enorme en una región donde la educación, el crecimiento de la población, el intercambio comercial y la recaudación de impuestos también son temas clave.
Pero luego de un período de relativa estabilidad política y económica durante la década de los años "90, recientes revueltas populares que precedieron a la caída de gobiernos en Bolivia, Argentina, Perú y Ecuador, volvieron a poner en el centro de la escena a una situación en la que todo puede suceder en una región históricamente tormentosa.
"Los alemanes crearon un plan para el 2010, por ejemplo, y también lo hicieron los países del este asiático. Pero en América Latina, es complicado hallar incluso un plan para el 2003 porque se encuentra siempre en un ciclo de avance y retroceso", dijo Alberto Bernal, un economista de IDEAglobal, un centro de estudios de Wall Street . "Eso ahuyenta la inversión y está comenzando a empeorar otra vez", agregó.
La integración global acentuó la tendencia, ya que los inversionistas no tienen incentivos para armarse de paciencia. "Cuando se puede trasladar mañana mismo la producción de México a China y no se pueden hacer planes de largo plazo en México porque no se sabe cuándo será la siguiente recuperación, ? pára qué molestarse en quedarse?", dijo un director de un fondo con empresas en toda América Latina. "No son los costos salariales los que están llevando las fábricas de América Latina a Asia.
Es el hecho de que Asia ofrece estabilidad, y ese es el activo más valioso para los negocios", dijo el ejecutivo bajo condición de anonimato. Incluso en los países más estables, la amenaza de perturbaciones puede hacer temblar la economía.


fecha edicion
old id
136708
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América