La economía española creció el 3,7% en el tercer trimestre de 2007 -tres décimas menos que en el segundo-, periodo en el que se siguió moderando la demanda interna, según cálculos del Banco de España difundidos ayer.
En su último boletín económico, el Banco de España señala que las perspectivas de crecimiento para España siguen siendo "favorables", aunque están sujetas a un "mayor grado de incertidumbre" por la crisis financiera. En este contexto, reclama al Gobierno que insista en las reformas estructurales y la estabilidad presupuestaria para mejorar la flexibilidad de la economía.
Del impacto final de la crisis depende el crecimiento real de la economía mundial y, en consecuencia, la necesaria mejora del sector exterior para que el crecimiento español sea más equilibrado, recuerda el Banco de España.
El organismo supervisor subraya la "suave desaceleración" registrada entre julio y septiembre en la mayor parte de los indicadores.