El inusitado aumento de la deuda contraída por algunos estados mexicanos preocupa a las autoridades federales, que han tenido que idear un programa para sanear sus finanzas, mientras crecen las sospechas de que Coahuila falsificó documentos para obtener mayores créditos.
La Secretaría de Hacienda advirtió el 11 de agosto que de 2008 a 2011 la deuda pública de las entidades federativas se incrementó de 1.5 a 2.5 % del Producto Interior Bruto (PIB), un monto que, a juicio del Ejecutivo, "no representa un riesgo para las finanzas públicas del país", pero "sí enciende focos amarillos que se deben atender con oportunidad".
Entre los estados con mayor nivel de endeudamiento como porcentaje de sus ingresos totales se encuentran Coahuila, Nuevo León y Quintana Roo.
Datos oficiales revelan que el saldo de las obligaciones financieras de los estados y los municipios ascendió en el primer trimestre de este año a 315,000 millones de pesos (26,250 millones de dólares), un incremento del 122 % respecto a 2000.
Los estados que registran un mayor crecimiento de deuda en ese periodo fueron Veracruz, Michoacán, Nayarit, Hidalgo, Oaxaca, Aguascalientes, Zacatecas y Quintana roo.
Para hacer frente a la situación, la Secretaría de Hacienda esbozó un plan para respaldar las deudas de los estados con garantías bursátiles del Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras), dedicado a financiar y refinanciar proyectos de inversión pública y privada en infraestructura y servicios públicos.
En medio de esta situación salió a la luz el caso del norteño estado de Coahuila, que recuerda al de Grecia, país que mintió sobre la realidad de sus finanzas públicas.
Coahuila tenía en 2005 un endeudamiento de sólo 323 millones de pesos (26.9 millones de dólares), pero sorpresivamente reveló el pasado día 17 que la cifra saltó a 2,666 millones de dólares, de la que una tercera parte es de corto plazo.