El crecimiento de la economía china se mantendrá alto pero "puede frenarse moderadamente" durante este año, según señala un informe publicado ayer por el Banco Popular de China (PBC, en inglés), el organismo que rige las finanzas en el gigante asiático.
"La economía (de China) se verá afectada por la desaceleración mundial y debilitada por la demanda exterior y los desastres domésticos, como el temporal de nevadas de los meses de enero y febrero y el terremoto de 8.0 grados de magnitud en el sudoeste del país", asevera el documento.
El Producto Interior Bruto (PIB) de China creció un 11,9% durante 2007 y el propio primer ministro Wen Jiabao reconoció que el crecimiento se moderará en los próximos años para evitar el sobrecalentamiento de la economía.
El estudio también incide en la inversión que deberá realizarse en infraestructuras en las áreas afectadas por ambas circunstancias, tanto en electricidad, transporte y telecomunicaciones.
"Los trabajos de recuperación serán una tarea ardua", reconoce el Banco Popular de China.
Los datos oficiales muestran como el invierno extraordinariamente crudo que vivió el país este año le reportó unas perdidas directas de 2.080 millones de dólares.
Los economistas estiman que las pérdidas por el seísmo, todavía no calculadas con exactitud, podrían alcanzar varios cientos de millones de yuanes.
Por otro lado, el máximo organismo bancario de China indica en su informe que el Gobierno mantendrá para 2008 una política monetaria estricta, así como un control de los créditos bancarios con el objetivo de luchar contra la inflación, el gran caballo de batalla del Pekín. En este sentido, el PBC aboga por aumentar los recursos y préstamos a empresas innovadoras.