Las ventas minoristas aumentaron ligeramente, pero la situación del empleo no sale a flote en Estados Unidos: el gobierno publicó ayer una nueva serie de indicadores que muestran un crecimiento económico todavía débil, que podría abrir la puerta a una nueva reducción de las tasas de interés.
Las ventas minoristas son un buen indicador de los gastos de consumo, ya que representan dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, y mejoraron en mayo, cuando aumentaron 0.1%, tras una caída de 0.3% en abril.
El resultado es un poco mejor que el previsto -los analistas esperaban un estancamiento en mayo-, pero el departamento de Comercio revisó a la baja su anterior estimación para abril y que preveía una disminución de las ventas minoristas de sólo 0.1%.