La crisis mundial alimentaria viene y el Gobierno debe tomar muy en serio la seguridad alimentaria del país, afirmó Alejandro Posse, gerente general del Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA).
Posse explicó que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advirtió que, de no tomarse las medidas pertinentes, para el 2025 habrá escasez de granos a nivel mundial y Panamá no escapa a esta realidad.
Señaló que no se puede descuidar esta situación, por lo que hay que producir más comida en menos tierras.
Posse aseguró que en Panamá las mejores tierras se están utilizando para turismo, por lo que es urgente una política de Estado que defina cuáles son las áreas que deben mantenerse exclusivamente para producir comida.
Explicó que el país no puede estar a la expectativa de si el día de mañana habrá o no alimento para importar.
“Muestra de ello fue lo que sucedió el año pasado, cuando ni a 6 mil dólares se podía encontrar la tonelada métrica de leche en el mercado internacional”, dijo.
Solución.
Posse afirmó que debe haber una política que defina los diez productos más importantes de la Canasta Básica Familiar y basados en ellos se le otorgue al productor una cuota de alrededor del 70% del consumo nacional, de tal forma que, de haber una crisis, ésta sólo se refleje en un 30%.
Aseveró que es por ello que el sector agropecuario necesita que se les informe de cuánto será la importación frente a la producción nacional, para ayudarlos a planificar sus siembras para el mercado interno.
Por su parte, Alexis Soto, economista del BDA, señaló que es importante que tanto la población como las autoridades conozcan que Australia, Vietnam y China, principales países productores de alimentos a nivel mundial, enfrentan problemas de producción.
Soto indicó que la FAO, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Fondo Monetario Internacional anunciaron que habrá escasez de alimentos.
Productores.
Sobre este tema, Luis Martínez, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), explicó que el Estado debe dirigir una política al sector agropecuario que defina cuáles son los productos que se deben producir, ya sea carne, leche, legumbres o granos.
Aseguró que, en cuanto a la producción de carne y de leche, hay mucho por hacer y el Estado no ha cumplido con su parte, ya que no ha ejecutado los Tratados de Libre Comercio con los países indicados porque México, el CARICOM, Japón y Taiwán cobran impuesto de introducción a la carne producida en Panamá y el 31 de diciembre del 2009 el Gobierno les eliminará los Certificados de Abono Tributario (CAT).
“Eso significa que los productores de carnes del país van a perder 30 millones de dólares”, dijo.
Además, señaló que el Gobierno no quiere otorgarles el CAT pues aduce que se han gastado 285 millones en dichos certificados “cuando en 20 años el Gobierno se ha gastado 100 mil millones de dólares y, sin embargo, todavía el país tiene un 40% de pobreza”, ironizó.
Martínez indicó que esta situación podría acarrear que muchos se retiren de dicha actividad e importen carne más cara.
Señaló que se debe incentivar a los productores de leche para que produzcan más porque están dispuestos a dialogar con el Gobierno para este fin.
Dijo que coinciden con los pronósticos de la FAO porque la comida es seguridad y, por ende, paz social.