Arrastrado por la crisis argentina, el real brasileño cerró ayer con una devaluación récord de 2,55 reales, la mayor desde la su creación hace siete años, pero la bolsa paulista registró un alza de 0,75%. La devaluación del real, que ya alcanza al 30 % desde enero, continuó ayer a pesar de que el Banco Central (BC) intervino en el mercado cambiario. Fue la sexta jornada consecutiva en que la institución se ve obligada a usar las reservas internacionales (actualmente de 36.200 USD millones) para salir al rescate del real.
El presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso expresó públicamente su apoyo a las autoridades argentinas, cuyas medidas de corte del gasto público, que no suscitaron apoyo político interno, mantuvieron el nerviosismo de los mercados. "Abogamos ardientemente por que Argentina resuelva sus problemas", declaró Cardoso antes de desmentir informaciones de un diario carioca que indicaban que Brasil deseaba una quiebra rápida de argentina para salir del marasmo.
"No es cierto que el gobierno brasileño esté esperando de brazos cruzados a que se produzca una explosión", subrayó Cardoso, antes de asegurar que esa situación sería "pésima para todos". Los analistas brasileños coincidían en su pesimismo sobre las perspectivas de la crisis argentina. "El drama se ha convertido en tragedia.Cavallo ha gastado toda su munición sin conseguir efectos positivos.La situación puede empeorar mucho en los próximos meses.Brasil tiene que estar preparado para un colapso político y financiero en Argentina", explicó a la