Economía

Crisis de carga de los puertos solucionará el nuevo ferrocaril


El Canal de Panamá y el ferrocarril, que está próximo a inaugurar, no serán competencia, sino un complemento. No es una revelación que la vía interoceánica se ha quedado pequeña para barcos que transitan con carga que excede su calado, y es aquí donde el ferrocarril entra al ruedo. Actualmente, por ejemplo, los contenedores rebalsan el área del puerto de Balboa , congestionándolo a pocas semanas de haberse inagurado.
Esa carga, que anteriormente tenía que irse a puertos lejanos, a partir de julio podrá ser desembarcada en el Atlántico y ser transportada a toda máquina hasta el Pacífico, para ser redistribuida o recuperada por los barcos que navegan a toda prisa para seguir con su destino.
"En la actualidad mucha carga se pierde, porque las naves, que vienen desde Japón cargan con más de 3,000 contenedores y tienen que dejarlos en otros puertos localizados en otros países, si desean usar el Canal y seguir con su ruta rápidamente", porque pasarla de un lado a otro por carretera es peor que una procesión, indicó Thomas Kenna, ejecutivo de Panama Canal Railway Company.
El máximo calado del Canal es de 39.5 pies y el 41% de las naves que se construyen a nivel mundial no pueden pasar por esta ruta debido a la profundidad que alcanzan, por lo que el ferrocarril servirá de auxiliar mientras no se haga el tercer juego de esclusas y se concluya el ensanche de la vía, explicó Kenna.
SERVICIO DE CARGA
Aunque el ferrocarril estará listo en abril para los pasajeros, se empezarán a ver contenedores del Atlántico hacia el Pacífico en julio, ya que para esta fecha es que estarán listos los terminales ferroviarios que cuentan con equipo totalmente computarizado.
En esta primera fase, el ferrocarril tendrá capacidad para mover medio millón de contenedores anualmente, y con muy pocos ajustes se podrá duplicar esta cantidad de carga, sólo se necesitará incorporar un par de trenes adicionales y completar líneas paralelas.
Por ahora el 80%, del ferrocarril está construido, pero de haber suficiente demanda, para ejecutar la segunda etapa, la ampliación contemplaría tirar una línea paralela de toda la vía que va desde Panamá hasta Colón, y así los trenes que van en ambas direcciones puedan hacer el recorrido, paralelamente, y sin interferencia. Se ha tomado en cuenta construir estas vías con un soporte seguro, para que los rieles, durmientes y balastros (granito molido), tengan la capacidad de transportar dos columnas de contenedores.
Para empezar habrá dos trenes completos, con su dos locomotoras, respectivamente, las cuales tienen 3,250 caballos de fuerza. Según Kenna está capacidad es mucho más de lo que se necesita, pero se quiere dar un buen servicio, basado en trenes relativamente cortos, frecuentes, para así evitar tener carga en espera.
Se calcula un promedio de 80 contenedores por tren, en el recorrido de 47 millas o 75.6 kilómetros y se estima que un tren enteramente cargado se puede demorar del Atlántico al Pacífico una hora y 15 minutos.
Para esta construcción se ha importado de Colombia, unos 150,000 durmientes, que es donde van los rieles y 11,000 toneladas de riel de Australia y Canadá, con el objetivo de garantizar la calidad de las vías de acceso conectadas con los puertos de Cristóbal Balboa y Manzanillo.
LA OTRA CARA DEL FERROCARRIL
Aunque parezca extraño, el ferrocarril no será inaugurado por contenedores. La obra, tal como se había previsto marchará a toda máquina en abril del 2001, pero será estrenada por turistas y empresarios de Zona Libre de Colón (ZLC).
Las líneas de cruceros que han puertos sus ojos en Panamá también los pusieron en el ferrocarril, al pedirles que de alguna manera los pasajeros puedan bajarse ir de compras, conocer la ciudad de Panamá y el Canal viajando por el Ferrocarril, que colinda por las riberas de la vía interoceánica. El recorrido tomará 55 minutos, mientras que, cruzando el canal, tardaría 8 horas. El plan es que algunos guías turísticos, reciban a los pasajeros y le den un recorrido por la ciudad en una hora.
Además los ejecutivos de la Zona Libre de Colón ya han reservado sus puestos hasta por años, para viajar todos los días por el ferrocarril, lo cual tiene un costo de 25 dólares diarios ida y vuelta. Al momento 130 puestos vendidos, mientras que los vagones todos para clase ejecutiva son decorados en New Orleans.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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