Economía

Crisis financiera en Estados Unidos atemoriza la economía

La expansión monetaria facilita el endeudamiento y reduce sus costos en toda la economía


La burbuja inmobiliaria se estaba reventando en el otoño pasado y los bancos con gran cantidad de hipotecas empezaron a comunicar pérdidas enormes, a veces tan grandes como para destruirlos, como en el caso de Bear Stearns.

Al reducirse el gasto con el desplome de la vivienda, la FED, para prevenir una recesión y ayudar a los bancos con balances frágiles, ha estado reduciendo los tipos de interés desde el otoño del 2007, pero esta vez la expansión del crédito no se está dirigiendo a la construcción de viviendas, sino a la especulación con los precios de las materias primas y las divisas extranjeras.

La política de dinero fácil de la Reserva está alimentando ahora la inflación de E.E.UU. y no la recuperación. Los precios del petróleo, de los alimentos y del oro han saltado hasta niveles sin precedentes y el dólar se ha depreciado hasta niveles nunca vistos Sin embargo, la Reserva, con sus intentos desesperados de evitar una recesión, sigue derramando dinero en el sistema e intensificando las presiones inflacionarias.

En todo el mundo puede haber efectos similares, en la medida en que los bancos extranjeros se encuentren también con hipotecas estadounidenses impagadas en sus balances o si, en el peor de los casos, se consolida una crisis financiera general.

La crisis de los suprime.
Todo empezó en 1998, el año en que Wall Street popularizó una innovación financiera que terminó con el monopolio de los bancos en la concesión de préstamos hipotecarios para adquirir propiedades inmobiliarias. La innovación consistía en abrir el juego a todo tipo de inversores externos que, a través de la Bolsa, financiaban con su dinero nuevos préstamos hipotecarios. Había llegado el momento de las hipotecas subprime, solicitadas por clientes cuyo nivel de ingresos los hacía demasiado riesgosos como para obtener un crédito tradicional.El problema vino, como siempre, con la valoración de ese riesgo. Para el inversor que vive en la creencia de que las casas de sus deudores sólo pueden encarecerse, el peor escenario no parece tan terrible, si mi deudor se declara en quiebra, que se venda la casa y recupero el dinero.

Si todo va bien los precios de las casas siguen subiendo, el efecto multiplicador de rendimientos que permite la compra financiada con deuda parece magia. El problema ocurre cuando empieza a ir mal, los compradores de casas se declaran en quiebra en un escenario de caída de precios inmobiliarios.

 

Continuará...


fecha edicion
old id
380585
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América