Las últimas manifestaciones de la crisis financiera van a acarrear un "encarecimiento del crédito" en las próximas semanas, advirtió ayer la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde.
"Es un efecto indirecto inmediato pero habrá otros", dijo Lagarde ante la prensa, al día siguiente de la quiebra del banco estadounidense de inversión Lehman Brothers, la venta de Merrill Lynch a Bank of America o los problemas de la aseguradora AIG.
La ministra opinó que este "trastorno en el paisaje financiero internacional" conllevará forzosamente "tensiones" en los tipos de interés que van a acarrear un encarecimiento del crédito.
Recalcó, sin embargo, que los gobernadores de los bancos centrales se coordinan "muy bien" para anticipar las consecuencias en los mercados monetarios.
Y dijo que, en cuanto al acceso a la liquidez, han "hecho su trabajo" para que los bancos puedan refinanciarse.
Reiteró que los bancos franceses están "relativamente poco afectados"por la caída de Lehman Brothers, del que sus dos establecimientos en Francia están desde ayer bajo administración provisional.
Por su parte, la presidenta de la principal patronal francesa, Medef, Laurence Parisot, expresó ante la prensa su confianza en "la solidez" de los bancos franceses.
Pero advirtió del encarecimiento del crédito para las empresas.