El presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Miguel Descoto, alertó de las "serias consecuencias" de la crisis financiera en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y criticó que los pobres paguen siempre la "codicia" y la "irresponsabilidad de los poderos.
En su discurso en la apertura de los debates de la Asamblea General de la ONU, el sacerdote y ex canciller nicaragüense alertó de que el mundo afronta problemas más serios que los que existían cuando esa organización se creó hace 63 años, pero consideró que la crisis actual no tiene por qué desembocar en tragedia. A su juicio, frente a las declaraciones de buenas intenciones, es el momento de aplicar "medidas correctoras" y de reemplazar el individualismo y el egoísmo dominante por la solidaridad. Descoto elogió el papel desempeñado hasta ahora por las Naciones Unidas, pero admitió también su fracaso a la hora de acabar con las guerras, avanzar en el desarme de los países o garantizar la seguridad internacional.
Describió, además, un panorama desolador con problemas como las desigualdades, el hambre, la pobreza, la crisis alimentaria, el calentamiento global, el terrorismo o la situación palestina, crisis "creadas por el hombre" y debidas también en parte a la falta de democracia en las Naciones Unidas.
"Un pequeño grupo de países toma decisiones basadas en motivos egoístas y los pobres del mundo sufren las consecuencias".