El Producto Interior Bruto (PIB) de China creció en el primer trimestre de este año un 6,1%, un nuevo descenso frente al 6,8% del cuarto anterior y que muestra que la tercera economía mundial sigue lejos de su meta para este año, la de crecer al menos un 8 por ciento.
"Las bases siguen sin ser sólidas para un desarrollo estable", reconoció hoy el portavoz del Buró Nacional de Estadísticas (BNE) chino, Li Xiaochao, tras facilitar los indicadores trimestrales.
Las estadísticas del primer cuarto del año, cuando el PIB alcanzó los 6,57 billones de yuanes (962.000 millones de dólares o 727.000 millones de euros), muestran la peor cifra de crecimiento trimestral desde 1992 (año en el que China comenzó a registrar este dato).
En el lado positivo, la cifra hecha pública hoy muestra que la caída del crecimiento de la "locomotora china" está frenándose: entre el tercer y cuarto trimestre de 2008 la disminución fue de 2,1 puntos porcentuales, mientras que entre el último cuarto del pasado año y el primero de 2009 fue de sólo 7 décimas.
El portavoz del BNE aprovechó ese dato para señalar que "la economía nacional mostró cambios positivos y un comportamiento mejor del que se esperaba" y destacar que las provincias y regiones chinas "han puesto en práctica las políticas del Gobierno central para estimular la demanda y responder a los impactos de la crisis financiera internacional".