El jefe negociador del sector privado salvadoreño para la firma de un Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, Rigoberto Monge, cuestionó la falta de un "avance" en los textos en diferentes temas y cuestionó el papel que jugó Guatemala.
"Las negociaciones de los textos del tratado, están sin ningún avance, creo que estos resultados deben servir como una profunda meditación para cada uno de nosotros y tratar de subsanar todas aquellas cuestiones que nos impiden hablar bajo una sola voz en la mesa de negociaciones", declaró Monge a la radio YSKL.
Monge lamentó que previo a la IV ronda de negociaciones que concluyó el viernes en la capital guatemalteca, ya habían acuerdos que se habían tomado en Tegucigalpa, pero Guatemala "se salió del consenso" en el momento de configurar las listas de productos lo cual "complicó bastante" la posición frente a Estados Unidos.
"Le tomamos la palabra al gobierno (de Guatemala) en el sentido de reconocer que esto (la posición unilateral) dificultó las cosas y se van a hacer esfuerzos de aquí en adelante para mantener los consensos regionales", subrayó Monge.
En la IV ronda para el TLC, la oferta estadounidense entregada en la mesa de acceso a mercados, causó sorpresa y preocupación entre empresarios y delegados oficiales de Centroamérica, al no incluir todos los productos que actualmente ingresan libres de aranceles al mercado norteamericano.
De acuerdo con el jefe negociador gubernamental de El Salvador, Eduardo Ayala, la propuesta estadounidense "fue buena pero insuficiente", porque no consolida los beneficios que ya goza la región en la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) y el Sistema General de Preferencias (SGP).
En ese sentido, la quinta ronda de negociación del TLC, que se realizará en junio próximo en Honduras, será difícil pero vital para los negociadores de Centroamérica, que esperan una "flexibilización" de la propuesta estadounidense sobre acceso a mercados, estimaron el viernes los delegados de la región.
Para el negociador de la empresa privada salvadoreña, la tarea que tienen por delante "es inmensa" para lograr una posición unificada de Centroamérica, la que se deberá establecer en dos semanas durante una reunión a celebrarse en Managua.