El Ministerio de Economía de Cuba exigirá a los organismos centrales del Estado "la elaboración inmediata de nuevos planes de contingencia" ante la inminente guerra en Irak y sus consecuencias para la economía internacional, informó ayer el diario Granma.
El vicepresidente, Carlos Lage, dijo que esas medidas preventivas deben contemplar "la peor variante", según un resúmen de la reunión de balance anual de ese ministerio, publicado en esta fecha.
Los planes de contingencia deben garantizar "la vitalidad económica del país en las más difíciles condiciones que puedan sobrevenir", básicamente en el ahorro de combustibles, y dentro de éstos, el diesel, "que es el crea las mayores tensiones".
En el plan de este año, el ministerio se trazó 32 objetivos principales, entre ellos garantizar la alimentación normal de la población, el consumo social (escuelas, hospitales, guarderías, entre otros), el control de la cosecha azucarera, las exportaciones, el proceso de inversiones y la eficiencia energética. Asimismo, informó de la sustitución de cuatro viceministros de economía, a quienes se les hizo un "reconocimiento especial" por su labor. Se trata de Mirta Villanueva, Mercedes Rúa, Enrique Martínez y José González Francés.