Cuba aseguró que está dispuesta a echar la batalla por sus fondos telefónicos congelados en Estados Unidos y aplicar "medidas adicionales", más allá del corte telefónico anunciado para el próximo día 15.
La advertencia se produce cuando son esperados en La Habana representantes del Departamento de Estado para una ronda migratoria que tendrá lugar el lunes venidero.
"Nos vemos en el deber de recordarles que incluso, más allá de lo establecido en el Decreto, podemos adoptar medidas adicionales adecuadas hasta que dichos fondos sean reintegrados", afirma un editorial del oficial periódico Granma publicado en esta fecha.
La actual controversia telefónica se inició en octubre pasado, cuando el Congreso y el presidente de Estados Unidos dieron luz verde a una enmienda que destina esos fondos de 121,4 millones de dólares, resultantes de las comunicaciones telefónicas del periodo 1966-1994, para personas y organizaciones anticastristas.
"Es el colmo de la desvergüenza, pretenden con ello que Cuba pague el terrorismo proveniente de Estados Unidos, del cual nuestra Patria es la víctima", dijo el editorial.
En represalia, La Habana aprobó el Decreto Ley 213 que impone, a partir del 25 de octubre último, un impuesto del 10% a esos servicios, cuyo monto sería destinado a la salud pública cubana. El gravámen estará en vigor, hasta que sean reintegrado los fondos.
Las compañías telefónicas involucradas no incluyeron el saldo impositivo en los pagos del mes de noviembre, por lo cual Cuba decidió cortar el servicio telefónico directo a partir del próximo día 15.
"Les queda todavía la alternativa de comunicarse a través de empresas telefónicas de terceros países", dijo Granma, pero advirtió que "de acuerdo a los preceptos del Decreto Ley, estas deberán respetar también los derechos y prerrogativas legales de nuestro país, en especial el derecho de Cuba a defender, del robo arbitrario e injustificable, fondos legítimos congelados en Estados Unidos".
En Miami, miembros de la conservadora Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA) calificaron de "cínica y extorcionista" la medida anunciada por Cuba, que entraría en vigor en el período navideño, el período de mayor cantidad de llamadas de los cubanos residentes en Estados Unidos a sus parientes en la isla.
"Lo que le corresponde hacer a la mafia gusano-americana (anticastristas de Miami) no es chillar ridículamente, sino asumir la responsabilidad plena que le corresponde por las afectaciones que con sus cínicos y repugnantes actos han ocasionado a las comunicaciones entre Cuba y Estados Unidos. Se hicieron ilusiones si creyeron que no habría ni habrá respuesta", dijo el editorial.
Granma no especificó cuales podrán ser las medidas adicionales a tomar por Cuba, pero el tono del editorial reflejó la determinación del gobierno de Fidel Castro de seguir adelante por la recuperación de los fondos en una batalla, en la cual la FNCA y la derecha congresional cuentan "con la complicidad del gobierno de Estados Unidos".