La empresa de Distribución Eléctrica EDEMET EDECHI envió un comunicado a los medios de comunicación social, donde señalan que "quienes insisten en afirmar que las empresas de Distribución Eléctrica EDEMET EDECHI fijan antojadizamente un aumento en las tarifas del suministro de energía eléctrica para finales del presente año, sencillamente desconocen, que el costo de la energía eléctrica está íntimamente ligado con el comportamiento del precio del petróleo".
"Cuando hablamos de las tarifas de la energía eléctrica, debemos estar claros en el sentido de que Panamá, a pesar de contar con varias hidroeléctricas, aun es un país donde el 45% de la producción de energía eléctrica se genera a través de plantas térmicas", dice el comunicado.
El comunicado advierte que "desde el mes de febrero a la fecha el barril del crudo ha subido de 10 a 24 dólares y durante este lapso, ese incremento ha sido asumido por las empresas distribuidoras EDEMET y EDECHI en virtud de que por ley, y con autorización del Ente Regulador de los Servicios Públicos, sólo se puede hacer una revisión de las tarifas de la energía eléctrica 2 veces al año".
"En los meses en que el barril del crudo ha sufrido un ascenso debido a las políticas adoptadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), los clientes no han experimentado un alza en sus tarifas de consumo, demostrando que las distribuidoras absorbieron los costos de producción. De allí la razón que cuando se haga la próxima revisión de las tarifas de la energía eléctrica, las mismas reflejen el comportamiento del precio del combustible o del Bunker C que se utiliza en las plantas termoeléctricas", explica la empresa de distribución eléctrica.
La empresa advierte que "si, después del mes de enero del 2000, el precio internacional del crudo muestra una tendencia hacia la baja, entonces las empresas distribuidoras tendrán que esperar hasta el mes de junio, cuando corresponda la próxima revisión de la tarifa de la energía, para decretar una reducción en la cuenta de consumo que se le presenta al cliente. En conclusión debemos estar claros, que Panamá aun depende, en un alto porcentaje de la generación de energía eléctrica, por medio del uso del petróleo y el costo de la energía eléctrica dependerá de la fluctuación del precio internacional del combustible".
Durante el período marcado por el ascenso en los precios del crudo, las empresas registraron un déficit en los ingresos porque las mismas se han visto en la necesidad de destinar altas sumas de dinero en la semana de energía eléctrica.
Desde que el consorcio español Unión Fenosa, adquirió las empresas distribuidoras Metro Oeste y Chiriquí S.A., y después de realizar un estudio pormenorizado de las condiciones técnicas, proyectó una inversión aproximada a los 100 millones de dólares en los próximos cinco años.
Este es un gran reto y un gran compromiso de Unión Fenosa para con sus clientes y el país, que espera entrar al siglo XXI con la garantía de contar con un eficiente servicio de distribución eléctrica, que coadyuve el desarrollo y que invite a los inversionistas locales internacionales a invertir capitales en Panamá con la seguridad y la garantía de que aquí encontrarán las condiciones óptimas para lograr sus objetivos.
Unión Fenosa, propietaria de EDEMET y EDECHI, en una empresa seria que se dedica a la prestación del servicio de electricidad en varios países de Europa y América Latina, que vino a Panamá, con la voluntad manifiesta de contribuir al desarrollo del país, mediante planes científicamente analizados y que serán ejecutados por profesionales de gran valía, por lo que no hay ninguna razón para entrar al campo de la especulación tratando de sacar provecho de una relación con el pueblo y el Estado panameño.
Unión Fenosa, tiene la firme responsabilidad de modernizar el sistema de distribución eléctrica que heredó del antiguo Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE) y convertirlo en un modelo de empresa de la cual nos sintamos orgullosos. No obstante es importante reconocer que la antigua entidad estatal, no recibió en los últimos años la inversión necesaria en el campo de la distribución energética, motivo por el cual hoy, esta infraestructura presenta visos de deterioro que no permite prestar un servicio de primera.