Con más de 850 millones de personas malnutridas, el próximo 16 de octubre la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebrará el Día Mundial de la Alimentación bajo el lema "El derecho a la alimentación"
En Panamá, el 25% de la población está malnutrida.
Para Barbara Ekwall, coordinadora de la Unidad sobre el Derecho a la Alimentación de la FAO, "el derecho a la alimentación no es una utopía".
Según el organismo internacional, todo ser humano tiene el derecho inalienable de contar con acceso regular a una cantidad suficiente de alimentos adecuados desde el punto de vista nutricional y culturalmente aceptables para desarrollar una vida sana y activa.
"Es el derecho a poder alimentarse uno mismo de forma digna y autónoma, más que el derecho a ser alimentado", agrega.
Por su parte, Ekwall afirma que es posible garantizar este derecho en todo el mundo, y ya algunos países se encuentran en el camino adecuado, "pero todos debemos contribuir a que ello sea posible".
Desde la Cumbre Mundial de la Alimentación realizada en 1996, la FAO trabaja activamente con los gobiernos y comunidades de todo el mundo para que se reconozca este derecho humano básico.
La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 fue la primera en reconocer el derecho a la alimentación como un derecho humano.
Este se incorporó posteriormente al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales adoptado en 1966 y ratificado por 156 Estados que están vinculados jurídicamente por sus disposiciones en la actualidad.
La interpretación técnica y la definición más precisa de este derecho figura en la Observación General 12 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1999.
En síntesis, la FAO anota que esto implica que toda persona -mujer, hombre o niño- debe tener acceso a alimentos en todo momento, o medios para procurárselos, que sean suficientes en términos de calidad, cantidad y variedad para satisfacer sus necesidades, y que estén libres de sustancias nocivas.