El presidente electo de Argentina está a un paso de cumplir su primer meta: asumir el 10 de diciembre con el presupuesto del año 2000 aprobado con un déficit fiscal menor a la de este año.
El futuro mandatario, que ganó las elecciones del pasado 24 de octubre al frente de la centroizquierdista Alianza, aún debe limar asperezas con legisladores del saliente gobierno peronista y los gobernadores provinciales pero ya existe un "preacuerdo" según el ministro del Interior Carlos Corach.
El peronismo en un principio rechazaba el proyecto porque incluía un doloroso ajuste de gastos pero además ni siquiera los propios legisladores seguidores De la Rúa estaban convencidos de impulsar una norma.
El recorte de 1.800 millones de dólares en fondos, en parte destinados a programas de empleo y vivienda provinciales es impopular en un país con dos millones de desocupados y una inmenso déficit habitacional.
Pero, tras febriles negociaciones, este sombrío panorama parece haber cambiado. "Tenemos un principio de acuerdo.
La semana próxima empezaremos a trabajar con el peronismo y esperamos rápidamente aprobar el presupuesto", dijo a Reuters el diputado de la Alianza Juan Carlos Passo.
"Coincidimos en que queremos que De la Rúa asuma con el déficit fiscal controlado por debajo de 4.500 millones" de dólares, agregó.