Decepcionados y frustados. Así aseguraron sentirse ayer los microempresarios que se reunieron por más de dos horas con el ministro de Economía y Finanzas, Frank De Lima, para debatir la implementación del uso de las impresoras fiscales.
Yamileth Quintana, una de las microempresarias que participó del encuentro y quien habló en representación de la delegación, aseguró que no están de acuerdo con que las empresas que facturan menos de $36 mil al año tengan que someterse a una auditoría para verificar que realmente deben ser exonerados de la compra del equipo.
Indican que la interrogante es si ellos (autoridades) van a tener la capacidad de hacer una auditoría a todos.
“Tendremos que optar por cerrar los negocios porque la multa que nos pondrán es mucho más alta que el costo de los equipos”, sentenció la empresaria.
Por su parte, Frank De Lima, ministro del MEF, sentenció que el ministerio ha cedido en varios aspectos con relación al cronograma de implementación de los aparatos fiscales y eximir las áreas determinadas como de difícil acceso, que son más de 5 mil.
El funcionario dejó entrever que ya son varios los encuentros que se han dado entre ambos actores, por lo que consideró que ya cada grupo expuso su punto de vista, y ya todo quedó claro.
Irene Carrizo, de la Dirección General de Ingresos (DGI), aclaró que sí cuentan con el personal adecuado para hacer las respectivas auditorías.
Los microempresarios anunciaron para el 16 de noviembre una manifestación a nivel nacional, porque aseguran que ellos no están negociando.