El “Decálogo Educativo 2021” compromete a los gobiernos de América Central a trabajar por más y mejor educación.
En el marco de la XXXI Reunión de Presidentes de los países del Sistema de Integración Centroamericana, realizada en diciembre pasado, se aprobó el llamado “Decálogo Educativo 2021” que constituirá la agenda educativa de América Central para los próximos 14 años.
El Decálogo establece metas relacionadas con la cobertura, la calidad, el fortalecimiento institucional y la inversión en educación.
En cuanto a cobertura, se pretende universalizar la Educación Prebásica (Preprimaria) y Primaria (6º grado) al año 2010; la Educación Básica (9º grado) para el 2015 y la Educación Secundaria (12º grado) para el 2021.
Asimismo, erradicar el analfabetismo en los jóvenes de 15 a 24 años para el 2015.
Por último, contribuir a la formación de los docentes, estableciendo una escala salarial que atraiga a los mejores profesionales y premie a los maestros en servicio que muestren, por medio de los logros de aprendizaje de sus estudiantes, un buen desempeño profesional.
El fortalecimiento institucional tiene como meta convertir a la escuela en la unidad central de la educación, fortaleciendo la dirección y administración de la misma.
Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua tienen los mayores retos, pues la baja tasa de finalización del nivel Primario y el analfabetismo de los jóvenes aún son preocupantes.
Todos los países de América Central deberán mejorar el acceso a la educación básica y secundaria pues estos niveles continúan evidenciando enormes desigualdades.
Finalmente, los Estados se han comprometido a incrementar el financiamiento de la educación pública de manera sostenida en los próximos años y de acuerdo a las exigencias que para cada país represente el cumplimiento de las metas anteriormente descritas, sin dejar de lado el establecimiento de mecanismos de control y rendición de cuentas.
En términos de recursos, Panamá y Costa Rica tradicionalmente han invertido cerca del 5% del PIB en educación, mientras el gasto educativo de Guatemala y El Salvador no ha sobrepasado el 3%.
Por su parte, Nicaragua y Honduras han elevado rápidamente el financiamiento de la educación. Sin embargo, no se ve del todo reflejado en mejores indicadores educativos.