La batalla de los medicamentos no ha terminado. Se creía que el conflicto desencadenaría solamente en el desabastecimiento de medicinas, pero ahora surgen nuevas aristas. La primera que los grandes laboratorios que abastecen el mercado panameño podrían presentar una demanda ante la OMC, por intervención del Estado en el mercadeo de estos productos. Y la segunda que esta situación podría agravarse más, cuando la falta de medicinas incentive el surgimiento de un mercado negro de medicamentos.
Así se presenta el panorama para Humberto Chen, presidente de la Unión Nacional de Propietarios de Farmacias, que reúne a unas 650 farmacias privadas, al entrar en vigencia mañana, la ley 10 de enero de 2001 que implica la disminución del 10% en el precio de algunos medicamentos.
PRECIOS EN LA REGION
Panamá posee un mercado de 3 millones de habitantes, El Salvador 11 millones, pero estos países no han llegado a precios topes desde el momento que entraron a la OMC. Sin embargo, "uno de los requisitos para su entrada a la OMC era eliminar barreras arancelarias, controles de precios e intervención del Estado en el mercadeo de las mercancías" dijo el propietario.
Con la ejecución de esta ley Panamá violó estos preceptos. En consecuencia, podría percibir una demanda de parte de los fabricantes de aquellos productos cuya comercialización se vea afectada.
Desde la perspectiva de las empresas o laboratorios productores de estos medicamentos, éstas podrían examinar entre otros puntos: 1- cuánto cuesta presentar una demanda a la OMC, 2- cuánto genera la venta de sus productos en Panamá, y 3- si el volumen de venta por la compra de estos productos es insignificante.
A juicio del presidente, tras este análisis, los laboratorios podrían determinar si ejecutan la demanda contra Panamá ante la OMC, o quizás retirar sus ventas a nuestro país. Las farmacias panameñas se abastecen básicamente de firmas europeas, EU, Asia, Surámerica y México.
DESABASTECIMIENTO
El desabastecimiento de medicinas es uno de los efectos de la misma ley. Para Chen, desde el momento en que existe un precio tope para el aumento de las medicinas, y no hay un precio tope para el fabricante, el importador se abstendrá de abastecer aquellos renglones que no le son rentables.
"Esto significa que los propietarios de las farmacias van a estar haciendo pedidos de esas medicinas a los distribuidores, y no las vamos a conseguir" sostuvo el propietario. Este sector está sufriendo una disminución en ventas de alrededor del 27% .
Los efectos de la ley también alcanzarán los niveles de la comercialización porque ésta establece que todos los medicamentos cuyo registro sanitario indique debe ser dispensado bajo receta médica, debe ser vendido por la farmacia bajo estas condiciones. Chen indicó que "un 75% de los productos tienen esa condición.
LOS CONSUMIDORES
En ese orden, el sector de las farmacias enfrentará otra divergencia porque el panameño no está acostumbrado a comprar todos los medicamentos con recetas lo que sin duda traerá un impacto negativo en la comunidad de consumidores y en las ventas. De manera que, de no cumplirse con lo establecido, la ley establece sanciones que alcanzan el orden de los 100 a 5 mil dólares cada vez que se incurra en una falta.
Esta es la primera vez que en Panamá se establecen sanciones tan altas y que son prohibitivas para nosotros porque un propietario de una farmacia pequeña no podrá pagar una multa de 500 dólares ya que ésto le va afectar su presupuesto mensual. A pesar de que la ley 24 del año 1963 establece que los medicamentos deben dispensarse con receta médica, la medida no fue aplicada nunca excepto en los sicotrópicos, estupefacientes que son productos controlados y los antibióticos.
"Esta es una medida violenta para el público. Nosotros sugerimos a las autoridades de Salud que ésta no se aplique con todos los productos sino que se introduzca progresivamente por grupos terapeúticos, dando un espacio de 1-2 años para que el consumidor se adecue a la norma" En ese sentido, Chen argumenta que esto va a crear una demanda excesiva de consulta médica en la CSS y los Centros de Salud que no podrán enfrentar.
ALTERNATIVAS
Finalmente adelantó que propondrán a la legisladora Balbina Herrera para que, en coordinación con la CSS, analicen la posibilidad que en el caso de que los medicamentos recetados en la CSS, no se encuentren en las farmacias de esta institución, los pacientes tengan la opción de acudir a las farmacias privadas y en ellas, se les vendan las medicinas al 50% de su precio.
Esto significa que el paciente pagará la mitad del precio y el otro 50% será cobrado a la institución en cuenta de 15 a 30 días. Chen señaló que esto, traerá un ahorro a la CSS del 33% porque actualmente le compra a las distribuidoras locales y solucionamos el problema a los asegurados.
Por otro lado advirtió "nosotros hemos recomendado que en materia de los precios tope de los productos que no hay, la CLICAC proceda a autorizar el cambio de precio de éstos, como es el caso del Toxoide antitetánico que no está llegando por las diferencias de precios" sostuvo.
Pero, según Chen, para realizar estos cambios la CLICAC está exigiendo unos requisitos que son prácticamente imposibles de cumplir por ejemplo: piden que el fabricante certifique a qué precio le vende a Centroamérica, El Caribe y a México. Pero los fabricantes advierten que no tienen por qué darle información confidencial a Panamá. En el caso que el importador logre la información este organismo exigirá una declaración jurada, que confirme que los precios internacionales son ciertos y correctos.