Líderes demócratas del Senado de EE.UU. presentaron ayer un proyecto de ley de 60,000 millones de dólares en inversiones para la infraestructura, un segundo componente del plan de empleo de la Casa Blanca que ha sufrido ya dos sonoras derrotas en el Congreso.
El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, explicó a los periodistas que la nueva medida, que se votaría el mes próximo, “creará centenares de miles de empleos de construcción” para reparar carreteras, puentes y demás infraestructura.
Según un desglose de la medida, el nuevo plan incluye 50,000 millones de dólares para obras públicas de toda índole.
El resto se destinaría a un fondo de los sectores público y privado para proyectos a largo plazo.
La medida se financiaría, según explicaron los senadores demócratas, mediante un impuesto de 0.7 puntos porcentuales para quienes perciben ingresos que superen el millón de dólares.
Esa combinación de un aumento de impuestos a los ricos y el incremento en el gasto fiscal explica en parte la férrea negativa que mantiene la oposición republicana al plan de empleos.
El 11 de octubre pasado, los republicanos bloquearon un proyecto de ley que contenía la totalidad del plan de 447,000 millones de dólares que presentó el presidente Barack Obama en septiembre.
Tras ese fracaso, la Casa Blanca y sus aliados demócratas en el Senado optaron por dividir el plan en partes. Pero el jueves por la noche, los republicanos también torpedearon una medida de 35,000 millones de dólares para la conservación o contratación de miles de puestos de maestros, policías y bomberos.