El crecimiento económico de China se frenó en los primeros dos meses del año dado que tanto las exportaciones como la demanda interna se moderaron más de lo que los analistas habían pronosticado, lo cual favorece a que el premier Wen Jiabao acelere las medidas de estímulo.
El mes pasado la segunda economía más grande del mundo experimentó el mayor déficit comercial en por lo menos 22 años, el aumento de la producción fabril más débil para enero-febrero desde 2009 y ventas minoristas por debajo de la estimación media de los economistas, mostraron datos gubernamentales los días 9 y 10 de marzo.
La inflación y el crecimiento de los préstamos también bajaron, lo cual deja a Wen más espacio para flexibilizar el crédito.
El país podría bajar las tasas de interés por primera vez desde 2008 o reducir los requisitos de reservas para los bancos por tercera vez en cuatro meses en tanto los diseñadores de las políticas en toda Asia logran un equilibrio entre preservar la capacidad frente a un deterioro de la crisis de la deuda de Europa y controlar la inflación.
Países toman medidas.
La semana pasada, India redujo imprevistamente su ratio de reserva de efectivo, en tanto el banco central de Australia dijo que tiene espacio para bajar las tasas y Corea del Sur e Indonesia se abstuvieron del estímulo.
“En toda Asia, el foco de las políticas macroeconómicas está centrándose en apoyar el crecimiento”, dijo Eswar Prasad, ex jefe de división para China en el Fondo Monetario Internacional que ahora es miembro sénior en la Brookings Institution de Washington.
“Numerosas economías están manteniendo en reserva cierto margen para la política en tanto se preparan para posibles desbordes de shocks externos”.
Zhou Xiaochuan, gobernador del banco central de China, habla hoy a las 10 de la mañana, hora local de Pekín, en una conferencia de prensa como parte de la reunión anual de la legislatura del país.