La productividad empresarial estadounidense creció durante el segundo trimestre al ritmo más lento desde el periodo julio-septiembre del año pasado, informó el Departamento de Trabajo.
La productividad, o trabajo generado por cada trabajador durante una hora, aumentó un 2.2 % en el periodo entre abril y junio, por debajo del 3.2% de los primeros tres meses del año.
Por otro lado, los costes por unidad laboral, un indicador clave de la inflación.
La presión sobre los beneficios, aumentaron un ligero 1.3 %, muy por debajo del incremento del 3.6% del primer trimestre.
La mayoría de analistas de Wall Street había pronosticado que la productividad aumentaría a un ritmo del 2% anual en el segundo trimestre y que los costes por unidad laboral subirían un 2.8%.
El incremento menor de lo esperado del coste por unidad laboral podría ahuyentar los temores de los mercados a un repunte inflacionario.
En líneas generales, los incrementos rápidos de la productividad empresarial permiten a las compañías incrementar los salarios sin tener que traspasar el coste a los consumidores.
Esto se da a través de un aumento de los precios de sus productos o servicios. Cuando la productividad se ralentiza, los márgenes de ganancias también se ven amenazados a menos que las empresas aumenten los precios de sus productos.
En esta ocasión, la desaceleración de la productividad se ve compensada por la también disminución del coste por unidad laboral.
Estos datos se dieron a conocer cuando la Reserva Federal (Fed) de EE.UU se reúne para decidir si revisa al alza las tasas de interés a corto plazo.
Los expertos vaticinan que la Fed volverá a encarecer el precio del dinero, para situarlo en el 3.5%, en la que supondría la décima subida consecutiva desde junio del pasado año.
El temor a un repunte inflacionario está detrás de las subidas graduales de las tasas que han aumentado a un ritmo constante de un cuarto de punto porcentual en cada ocasión.
La productividad de los trabajadores estadounidenses se desaceleró en el segundo trimestre a un ritmo anual de 2.2%, informó el Departamento de Trabajo.
El alza es un poco superior a lo previsto por los analistas, que pronosticaban un incremento de 2%.
Es de todas formas la más débil desde el tercer trimestre de 2004, precisó el gobierno. La productividad subió 3.2% en el primer trimestre, más que el incremento de 2.9% estimado inicialmente.
Según expertos se espera un crecimiento escalonado en los próximos meses. Los economistas señalan que se requiere esfuerzo de diferentes sectores.