El presidente argentino, Eduardo Duhalde, descartó la posibilidad de un sistema compulsivo de canje de los depósitos bancarios atrapados en el "corralito" por bonos estatales, ante el escaso interés que han despertado.
"No va a haber ningún bono compulsivo", aseguró en rueda de prensa al término de una reunión con dirigentes cooperativistas en la residencia oficial de Olivos, a las afueras de Buenos Aires.
No obstante, indicó que el ministerio de Economía trabajaba en "nuevas opciones" para hacer "más atractivos" los Bonos del Estado Nacional (Boden) 2005, un título de canje de los ahorros en dólares que quedaron encerrados en el denostado "corralito" financiero.
El plazo para optar por ese bono venció el viernes y la reacción de los ahorradores no fue la esperada por las autoridades económicas, ya que no más del 3 por ciento de los afectados por el "corralito" canjeó sus depósitos por esos títulos y con una cotización de 1.40 pesos por dólar, según señaló la prensa.
Duhalde indicó que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, espera revertir la falta de aceptación de los Boden 2005 con "algunos nuevos incentivos" para los ahorradores.
Según trascendió, unas de las posibilidades que se estudian es que con esos títulos se puedan adquirir bienes del Estado o automóviles nuevos.
También, según dejaron trascender fuentes del ministerio de Economía, las empresas serían autorizadas a pagar sus deudas bancarias con Boden 2005, lo cual redundaría en una mejora en el precio de mercado de esos títulos y, por ende, en un beneficio para los ahorradores.
Analistas económicos, citados por los principales diarios locales, sostienen que la gran mayoría de los ahorradores despreció esos títulos públicos porque apuesta a recuperar su dinero atrapado en el "corralito" por amparos judiciales y a la actual cotización del dólar, del orden de los 3,65 pesos.
En junio último, los bancos tuvieron que devolver 1,008 millones de pesos (unos 298 millones de dólares) por vía judicial, un 25 por ciento más que el mes anterior, lo que suma 4,836 millones de pesos (1,343 millones de dólares) en lo que va del año.
Ese drenaje constante de fondos llevó al ministerio de Economía a expresar su "preocupación" y a advertir sobre el "efecto negativo" que acarrea al sistema financiero, pues la mayor parte de ese dinero se vuelca a la compra de dólares en el mercado libre y presiona al alza la cotización del billete verde.