El ministro japonés de Economía consideró extremadamente grave’’el decremento en el mercado bursátil del país, que cayó la semana pasada a su peor nivel en 20 años, pero descartó el riesgo de una crisis financiera.
Heizo Takenaka consideró que el descenso fue originado por las preocupaciones de que una posible guerra encabezada por Estados Unidos en Irak afecte a la economía mundial.
Sin embargo, aseguró que la economía de su país se recupera, aunque lentamente.
La caída actual del mercado ha sido causada por un golpe externo’’, dijo el ministro durante un programa de televisión. La economía japonesa creció en todos los trimestres del 2002. Está luchando después de una desaceleración’’.
El viernes pasado, el índice Nikkei de 225 acciones, el principal de la bolsa de Tokio, cerró en 8,144.12 puntos, su nivel más bajo en 20 años, luego que el presidente estadounidense George W. Bush dijo el jueves en Washington que su país estaba preparado a actuar por su cuenta para desarmar a Irak por la vía militar.
El dólar también cayó frente a las principales divisas, en respuesta a las declaraciones de Bush, lo que agravó las pérdidas en la bolsa y dejó al Nikkei en su peor nivel desde que cerró en 8,111.83 puntos, el 15 de marzo de 1983.
Sin embargo, Takenaka descartó que mayores descensos generen una crisis bancaria. Los bancos, que buscan sanear sus finanzas y deshacerse de una cartera vencida que asciende a cientos de miles de millones de dólares, han sido afectados por la caída en los precios de las acciones, porque son los propietarios de más de un tercio de éstas.
En medio del ambiente de guerra inminente, que provocó anuncios de medidas económicas de emergencia por parte de Japón, los sectores más afectados fueron los exportadores.
Al retroceso contribuyó además el descenso interanual del 1.5% del gasto de los hogares japoneses en enero, que deja ver la evolución negativa del consumo individual, que aporta más del 50% del Producto Interno Bruto.