Las principales petroleras europeas no tienen previsto revisar sus reservas probadas de hidrocarburos a pesar de lo ocurrido en España con Repsol YPF y de que algunas de ellas operan en países latinoamericanos como Bolivia o Venezuela.
La compañía hispano-argentina anunció el pasado jueves la reducción de sus reservas probadas en un 25% como consecuencia de los cambios normativos en Bolivia y Venezuela, la incertidumbre sobre la prórroga de sus concesiones en Argentina y los nuevos datos sobre la evolución de los yacimientos.
En enero de 2004, la empresa anglo-holandesa Royal Dutch Shell desveló que sus reservas estaban sobrevaloradas en un 20%, lo que costó el puesto a su presidente Philip Watts.
Una portavoz de la petrolera francesa TotalFinaElf dijo que su situación en Bolivia es muy distinta a la de Repsol YPF y que, en ese país, "no tenemos intención de revisar nuestras reservas a corto plazo". La portavoz precisó que, de momento, tienen una presencia reducida en Bolivia, donde están asociados a la brasileña Petrobras.
También se fijó el 30 de abril para reunirse en Ginebra y determinar esas modalidades.
El ministro de Comercio de Egipto, Rachid Rachid, en nombre del grupo de Africa, valoró el consenso obtenido para avanzar juntos.