Uno de los mayores escándalos en fondos de pensiones de China está sacudiendo a la ciudad de Shanghai, donde se han despertado "nuevas preocupaciones sobre los fondos de seguridad social en China", informó ayer el diario "Shanghai Daily".
Una investigación del gobierno central ha sacado a la luz que la tercera parte del mayor fondo de pensiones del país, en total 3.200 millones de yuanes (unos 320 millones de euros, 400 millones de dólares), fueron invertidos ilícitamente en la operadora de aduanas Fuxi Investment Holding.
La prensa oficial señala como principal inculpado a Zhu Junyi, hasta entonces director de la Oficina Municipal de Trabajo y Seguridad Social, que ha sido destituido de su puesto mientras continúan las investigaciones sobre el caso.
Según la revista "Caijing", Fuxi reinvirtió los fondos malversados en una autopista de peaje que vincula Shanghai con el nuevo circuito de Fórmula Uno, así como en la construcción de rascacielos como el céntrico Ming Tian Guang Chang (Plaza del Mañana), que alberga uno de sus hoteles más lujosos.
A mediados de agosto fue detenido el fundador de Fuxi, el antiguo presidente de la mayor compañía de equipos industriales del país, Zhang Rongkun, citado por la revista "Forbes" como la decimosexta persona más rica de China en 2005.
También lo fue Qin Yu, dirigente del distrito industrial de Baoshan y antiguo secretario de Chen Liangyu, veterano miembro del Politburo vinculado a Jiang Zemin.
El escándalo se produce a un año del congreso del Partido Comunista Chino de 2007, en el que la elite política se volverá a repartir el poder del gigante asiático.
En caso de que el escándalo salpique a otros dirigentes, podría ser una buena excusa para retirarlos de la lucha por el poder desde Shanghai.
Desfalco de fondos sacude a Shanghai
Al menos 2, 000 millones de dólares de la seguridad social han sido malversados desde 1998.