Ayer fue separado de su cargo Carlos Garrido quién desde hace más de un año venía desempeñando funciones como gerente de la Zona Franca en el distrito del Barú. Aunque no se dieron a conocer los detalles precisos de la destitución, Temístocles Rosas, viceministro de comercio y presidente de la junta directiva dijo que la decisión es parte de una serie de cambios administrativos que se debían hacer.
Comentó que el objetivo esencial de los directivos de la zona, es tratar que esta avance y vaya logrando el rumbo que se quiere, pues se tiene previsto ejecutar varios planes, que de hacerlos redundarán en beneficio para la zona.
Rosas apuntó que la destitución de Garrido obedece a una disposición directa emanada de la mandataria de la república Mireya Moscoso quién así lo considero. Reiteró que no existió ninguna causal para proceder con ello recalcando que todo es parte de cambios administrativos que eran necesarios, pues son posiciones que están a libre remoción.
En su reemplazado fue nombrado el señor Max Castrellón, quien asumirá a partir de la fecha el cargo. Cabe señalar que dentro de los avances que se han obtenido ha sido la iniciación de operaciones de una empresa procesadora de atún, la cual el pasado sábado arribó al distrito para empezar lo que es la construcción de sus instalaciones.
Según Singh, el retorno del dinero invertido dependerá del tiempo que estipule la Junta Directiva del Canal de Panamá. Normalmente, con activos como los del astillero, se habla de un período de 50 años de retorno, con una rentabilidad fija de 14%.
En la sección de astillero de la ACP trabajan alrededor de 500 personas y aunque la actividad comercial estará en manos de la empresa privada, probablemente esta entidad también tendrá que aumentar su flota laboral.
En la sección de astillero de Colón se fabrica con especificaciones internacionales, la primera lancha de aluminio en el país. Esta lancha tiene 54 pies de largo y capacidad para transportar 54 personas y es la que generalmente usted observa en las maniobras o patrullaje o movilización de personal en la ACP. En el pasado se construía en el extranjero, sin embargo, ahora se trabaja en este prototipo, -que estará listo en agosto- para analizar la posibilidad de que cada año se fabrique una.
De ser exitosa la operación, la Administración del Canal empezaría a fabricarlas de forma masiva para su comercialización. Cada una de estas lanchas tiene un costo de 800,000 dólares.
Singh manifestó que este tipo de embarcación son muy funcionales en la región, por ser rápidas, pequeñas y de fácil manejo. Pero a aquí no acaban las obras de ingeniería. También se construirá una barcaza de perforación en enero próximo, cuyo diseño ha sido hecho en el extranjero.