El servicio de la deuda pública reflejó un incremento de 12% o un equivalente de $1,364 millones en agosto, con relación a su similar período del año pasado.
Este indicador que incluye los recursos económicos que contrata dentro y fuera el país en concepto de préstamo, para hacerle frente a obligaciones pendientes, pasó de $11,311 millones en los primeros ocho meses del 2010, para posicionarse en $12,675 millones durante igual período del 2011.
Las cifras anteriores son el resultado del reporte de la deuda pública del país, elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en el que destaca que los compromisos pactados con entidades extranjeras crecieron en $506 millones, con relación a agosto del año pasado.
En este renglón pasó de registrar un saldo de $10,179 millones en agosto del año pasado, para ubicarse en $10,685 millones durante igual fecha del 2011.
El mismo informe desglosa que la deuda pública suscrita en el mercado doméstico comparativamente se elevó en $858 millones, en parte estimulada por la emisión de nuevas Notas y Letras del Tesoro.
Esta modificación en la estructura de financiamiento se debe a las recomendaciones de las calificadoras de riesgo, como una medida para mantener el grado de inversión.
Ahora, el reto para mantener esta calificación es impulsar el manejo de una política fiscal prudente, sostuvo Roberto Sifon-Arévalo, director asociado de Standard and Poor's .
Sifon-Arévalo recomendó potenciar el mercado doméstico de capitales, argumentando que si este nicho crece, puede convertirse inclusive en un área de desarrollo económico para el país.
Además, aseguró el líder analista que representa una fuente de financiamiento para el Gobierno y las empresas, en momentos en que el mercado de capitales en el exterior se restringe.
A juicio de Domingo Latorraca, socio de la firma consultora Deloitte, es importante entender los meses en que el Estado ejecuta las amortizaciones más importantes de la deuda con el objetivo de reducirlas.
Aunque Latorraca evitó el análisis de la deuda pública, considera que este tópico se puede examinar desde varias aristas.
Afirmo que “lo importante aquí es ver el tamaño del saldo versus el de la economía panameña”.
En ese mismo tema, Yira Pérez, decana de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, manifestó que a pesar de que la deuda ha crecido, el hecho de haber realizado emisiones de Letras y Notas del Tesoro es sinónimo de la robusta capacidad de repago que presenta la Nación.
Dicho lo anterior, desde la óptica del economista Rolando Gordón, una de las bondades que presenta este tipo de instrumento es que son pagaderos en menos de un año, por lo que no tienden a impactar de manera desfavorable el saldo de la deuda.