Los gastos y costos de la Caja de Seguro Social (CSS) siguen subiendo como la espuma, los ingresos continúan debilitados y se realizan traspasos de fondos entre programas, pese a que la ley lo prohibe. Así lo demuestra un análisis de la Contraloría General de la República, en el que después de evaluarse los documentos financieros, advirtien de "la acelerada y grave situación", por la que atraviesa la entidad, por lo que consideran oportuno y necesario tratar este tema con la mayor brevedad posible en el pleno de la Junta Directiva.
Resulta, que hasta el primer semestre de este año, los gastos se dispararon en 30.6 millones. Pero este no es el único renglón en el que se demuestra la delicada situación de la CSS. Los ingresos ajaron en 2.8 millones y se reportó un déficit de 25.4 millones.
El documento elaborado por la Contraloría, resalta que los programas de Administración, Enfermedad y el de Riesgo Profesional, presentan retención del fondo de Invalidez, Vejez y Muerte, bajo la cuenta " Saldos Crédito por Distribuir", en el lado de los pasivos, por 32.5 millones de dólares. Según el análisis, "se denota claramente el traslape de fondos entre programas; transacción que no es permitida por la Ley Orgánica".
Agregan, que los conceptos, "débitos por distribuir" y "créditos por distribuir", no están dentro de la clasificación del plan contable del Manual General de Contabilidad Gubernamental, aprobado mediante el Decreto Nº 113 de 21 de junio de 1993, de la Contraloría General de la República y no es aplicable en este contexto. Esto significa que la CSS no está cumpliendo con la aplicación del Plan de Cuentas establecido en los Estados Financieros.
Al revisar el desglose del estado de resultado, se desprende que los gastos totales suman un total de 478 millones 932 mil dólares, al 30 de julio de 2003. El director de Planificación de la CSS, Even Chi Pardo, detalló que de los 30 millones de dólares que aumentaron sus gastos, 15 millones representan nuevas jubilaciones y 10 millones de dólares, aumentos salariales, como producto de los ajustes salariales automáticos. Los otros 5 millones de dólares que se gastaron, se reportan como ajustes al sistema contable y egresos operativos. De acuerdo con las proyecciones de la CSS, al cierre de este año, se tendrán que pagar 18 millones de dólares adicionales, en concepto de aumentos salariales. Pardo, reconoce que esta situación presiona financieramente los programas de salud que administran y ello contribuirá a que las finanzas totales cierren con déficit.
En cuanto a los niveles deficitarios, el ritmo es cada vez más acelerado. Al concluir el primer semestre del 2002, se reportó un déficit de 18 .6 millones de dólares, mientras que este año la cifra se elevó a los 25.4 millones. Con el resultado del ejercicio, al 30 de junio de 2003, las reservas bajaron a 2,339 millones de dólares, es decir, 27.3 millones menos que los presentados en diciembre de 2002.