Las diferencias tecnológicas en las Américas serán otro escollo de los países del hemisferio para crear el ALCA, se indicó ayer en un taller promovido por el Sistema Económico Latinoamericano (SELA).
El economista mexicano, Germán Sánchez, advirtió en un taller sobre el ALCA en Caracas que la brecha tecnológica en los países americanos "marca las diferencias para buscar una negociación" en el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Sánchez reveló que los países en América Latina y el Caribe destinan en conjunto menos de 1% de su PIB para la investigación científica frente al 2,3% del PIB invertido por Estados Unidos y Canadá.
Lamentó la poca inversión que destinan esos países al sector tecnológico, pues "unas de las características para desarrollar la economía contemporánea es la de invertir en el conocimiento".
El ALCA, proceso iniciado tras la I Cumbre de las Américas realizada en Miami en 1994, pretende convertirse en un megamercado de 870 millones de consumidores en 2005, integrado por todos los países americanos con excepción de Cuba. El economista aseguró que uno de los beneficios que los países de América Latina y el Caribe podrían obtener del ALCA es "la transferencia de tecnología".
Sin embargo, aseguró que en el borrador para crear el acuerdo hemisférico "no se habla de ninguna instancia colectiva que intente apoyar financieramente o promover esta transferencia de tecnología, ni tampoco habla de compromisos específicos en esta materia". Sánchez advirtió que otro de los problemas presentes para ingresar al ALCA son los de la propiedad intelectual de las comunidades indígenas latinoamericanas.
Afirmó que el conocimiento desarrollado por los indígenas "no está patentado, ni ha perseguido una compensación económica para su comercialización". Por ello, Sánchez pidió a los grupos indígenas patentar sus conocimientos para que eviten ser "explotados y patentados irracionalmente por laboratorios o empresas transnacionales".