LA próxima vez que tenga un billete en sus manos, "cuidado" podría tener dinero falso. El origen de esta acción ilícita data desde las primeras acuñaciones e impresiones.
De acuerdo con un informe internacional, el 70% de los 500 millones de dólares falsos que circulan en el mundo son elaborados en ciudades colombianas. Sin embargo, sólo en los tres últimos años las autoridades han decomisado 120 millones de billetes.
En el caso de Panamá desde el 2001 se intensificaron casos de la entrada de billetes esto debido a que ese año a la reserva del Banco Nacional de Panamá entraron 66 billetes falsos de 100 dólares sin ser detectados.
Aunque no se conocen las cifras actuales de los billetes detectados, las autoridades se han preparado para tomar medidas.
Ramón Royo, jefe de coordinación y adiestramiento del Banco Nacional, dijo a Panamá América que el mayor flujo de dólares falsos, que circulan en Panamá proceden del continente asiático y recalcó que los billetes son seguros en la medida que la persona que lo reciba busque las características que los identifica como legítimo.
No queda duda que la circulación de estos billetes son un duro golpe para el sector empresarial, agregó.
Por su parte el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), Enrique de Obarrio explicó que el problema de la circulación de billetes falsos perjudica al sector por un lado en el aspecto económico, pues estos billetes deben ser puestos fuera de circulación ya que no tienen valor real alguno.
Obarrio señaló que se pierde ingresos por esta práctica, mientras que en algunos locales comerciales, no se acepten billetes de nominaciones altas como $50.00 en adelante, afectando la comodidad de quienes realizan sus transacciones lícitamente.
Los facineroso, utilizan lugares como discoteca, bailes nocturnos, fondas, ferias y todas aquellas actividades que se realizan en horas nocturnas donde la iluminación es escasa con la finalidad de que el comerciante no pueda verificar el efectivo.
Los billetes falsos presentan al tacto una especie de cera, cuando el genuino es más fino pero no ceboso.
Otra característica inconfundible de una falsificación es el color. Los billetes auténticos tienen combinaciones de colores pálidos y vivos, muy difíciles de copiar.
Además, el color del papel en el dólar falsificado es muy claro, mientras que en el genuino es ámbar (entre beige y blanco). Además presenta tonalidades brillantes y contrastes.
Igualmente, el retrato genuino parece "vivo" y se distingue bien del fondo. El falso tiene menos detalles y los bordes se funden con el fondo.
Otra característica son las líneas finas en el borde que en un billete original son claras y están unidas. Mientras que en uno falso, las líneas generalmente son difusas y no se distinguen correctamente.
El papel con que se fabrica el dólar está compuesto por algodón (75%) y lino (25%).
Los falsificadores utilizan papel comercial o billetes auténticos de dólar lavados con sustancias químicas hasta quedar completamente blancos.
A partir de la serie de 1990 fueron incluidos el hilo de seguridad y la microimpresión, inicialmente en el billete de 100 dólares y progresivamente en las otras denominaciones con excepción del billete de 1 dólar.
La confección de estos billetes, se dan por computadoras caseras. Estos billetes se pueden reconocer ha simple vista por la mala calidad de la misma.
También son confeccionadas con máquinas industriales, como imprentas que realizan réplicas casi perfectas de los dólares . Actualmente se calcula que la tasa de circulación de billetes de $50 falsos en el mundo es de menos de 1 billete por cada 25, 000 billetes genuinos.
Lo billetes más duplicados son de nominación de 20 dólares. El 25 de mayo de 2003 se realizó el lanzamiento de los nuevos billetes.
Un mese después ya circulaban las falsificaciones en el mercado. Hoy se usa más la tecnología digital que la imprenta.
Dinero falso que entra a Panamá proviene de Asia
Cada año Estados Unidos aumenta los controles para evitar la confección de billetes falsos.