El consejero económico de la Casa Blanca, Glenn Hubbard, dijo ayer que un plan de estímulo económico cuidadosamente diseñado impulsaría la economía de Estados Unidos en el 2002 y ayudaría a miles de personas que perdieron sus empleos.
En un testimonio frente a la Comisión Económica Conjunta del Congreso, Hubbard indicó que un plan de estímulo ayudaría a "aumentar el crecimiento del PIB en 0.5% en el 2002, y ayudaría al sector privado a crear 300,000 empleos adicionales".
El Producto Interno Bruto (PIB) es la medida más amplia de la actividad económica total.
El gobierno de Bush ha tratado de crear el estado de ánimo para que los congresistas aprueben un nuevo paquete de estímulo que es analizado por el Senado.
Los demócratas de esa cámara quieren un mayor énfasis en que se dé más dinero a los desempleados, mientras que los republicanos favorecen alivios fiscales para impulsar la inversión.
Hubbard dijo que el objetivodel gobierno es el de conseguir "un paquete que asegure el crecimiento que contenga tanto el apoyo a la demanda para el consumo como incentivos para expandir la inversión y el empleo".
Añadió que un paquete "bien articulado... tendrá efectos triviales en las tasas de interés a largo plazo".