Dos de cada tres menores argentinos viven en un hogar pobre, revelaron ayer expertos de la salud que alertaron sobre el riesgo de que se genere un colapso sanitario en el país.
El incontenible aumento de la pobreza en Argentina, sumergida en su peor crisis económica y social en cien años, hace que más de cuatro millones de chicos menores de 14 años no puedan acceder a la canasta básica de alimentos y sean víctimas de desnutrición y enfermedades, coincidieron especialistas.
En 1998, el 46.8% de los menores de 18 años era pobre, cifra que superó el 50% en 2001 y que afecta a dos de cada tres niños en la actualidad, según datos preliminares que serán debatidos en el VIII Congreso Internacional de Salud a desarrollarse en Buenos Aires los días 11 y 12 de septiembre.
En todo el país, se cuentan 12.5 millones de menores de 18 años, de los cuales 8,319,000 chicos viven en tres millones de hogares pobres.
De ellos, 4,138,000 son indigentes, es decir que viven en familias golpeadas por una desocupación récord del 21.5% que no pueden suministrarles la alimentación básica, según estudios del Programa Siempro que depende de la presidencia de la Nación.
“De acuerdo con datos del programa gubernamental Siempro, siete de cada diez niños nacen en hogares pobres y casi cuatro viven en la indigencia, por lo que están expuestos a padecer todo tipo de problemas de salud potenciados por sus defensas bajas y la ausencia de vitaminas y minerales esenciales en su organismo”, señaló el presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Salud (CAES), Juan Larzábal.
Por la profundidad de la pobreza y la indigencia, hay un creciente aumento de la desnutrición infantil entre los recién nacidos, según un trabajo realizado por la consultora Equis en la Matanza, populoso distrito al oeste de Buenos Aires, donde 26.6% de los bebés nacidos en tres nosocomios presentó problemas de desnutrición.
Según el titular de la Federación Latinoamericana de Hospitales, Norberto Larroca, “la elevada proporción de recién nacidos desnutridos se debe a los problemas de subalimentación de los padres que se transmiten a los niños antes de nacer”.
Resulta entonces “indispensable discutir qué sistema de salud queremos y de dónde saldrán los recursos, teniendo en cuenta que si se garantizara el financiamiento de la salud se dinamizaría la economía y se generarían miles de empleos”, amplió Larroca. La pobreza, que actualmente alcanza a un 53% de los 36 millones de argentinos, podría trepar hasta el 57% a fines del 2002, advirtió el sábado el titular de la Consultora Equis, Artemio López, porque “por cada punto de aumento del costo de vida hay 100,000 nuevos ciudadanos que caen bajo la línea de pobreza”.
El índice de precios al consumidor de agosto fue del 2.3%, con lo que la inflación minorista acumulada en los primeros ocho meses del año llegó al 37.8%.
Con la consigna “Tus hermanos necesitan de tí”, se llevó a cabo el domingo la 33 Colecta Más por Menos, que organiza la Comisión Episcopal de ayuda a las regiones más necesitadas en las 164 diócesis del país. Lo recaudado se destinará a satisfacer necesidades más urgentes de alimentación y salud de los argentinos más desprotegidos, precisó monseñor Antonio Basseotto, organizador de la colecta.