El Gobierno uruguayo estimó en 2,000 millones de dólares el daño que le ocasionó las maniobras realizadas por los banqueros uruguayos Carlos y José Rohm y los bancos J.P. Morgan, Credit Suisse y Dresdner Bank en la quiebra del local Banco Comercial, informó ayer la prensa local.
La estimación está contenida en un escrito presentado por el Gobierno uruguayo a la justicia estadounidense en Nueva York en el que solicita que se suspenda la prescripción que tiene para entablar demandas debido a un acuerdo firmado en 2002 con los tres bancos, informó el diario "El País" citando fuentes oficiales.
El Gobierno uruguayo, los hermanos Rohm y los tres bancos eran socios en el estatal banco Comercial.
En febrero de 2002 el Estado uruguayo y los tres bancos firmaron un acuerdo de capitalización de 100 millones de dólares con el compromiso que la institución siguiera operando tras sufrir problemas de liquidez. Sin embargo, en julio de 2002, en medio de la peor crisis financiera de la historia del Uruguay derivada del masivo retiro de sus depósitos por parte de ahorradores argentinos tras el "corralito" en su país, el Comercial y otros tres bancos locales quebraron.