El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, abogó porque la entidad monetaria supervise todos los bancos de la zona del euro, también los más pequeños, cuando asuma la supervisión bancaria unificada, algo a lo que se opone Alemania.
En un congreso sobre banca europea celebrado en Fráncfort, Draghi enfatizó que el BCE debe mantener su independencia y que las funciones de política monetaria y de supervisión deben separarse.
El presidente del BCE dijo que “es esencial tener la base legal tan pronto como sea posible, idealmente el 1 de enero de 2013, para que puedan comenzar los preparativos”. “Una lección de la crisis financiera es que no solo los conglomerados bancarios grandes internacionales tienen la capacidad de desestabilizar el sistema financiero”, apostilló Draghi.
“Debido a las interconexiones y los mecanismos de contagio, incluso las instituciones más pequeñas pueden convertirse en importantes” para el sistema financiero de la zona del euro, según Draghi.
Estos bancos más pequeños tienen una fuerte presencia en Europa.