La economía de Brasil se contrajo el año pasado por primera vez desde la recesión de 1992 y el desempleo subió el mes pasado por primera vez desde agosto, mientras las elevadas tasas de interés y la reducción del gasto gubernamental afectaron el consumo y la inversión.
El producto interno bruto se contrajo 0.2% el año pasado tras haberse expandido 1.9% en el 2002, en tanto que el desempleo subió en enero a 11.6%, dijo la oficina de estadísticas. El banco central dijo la semana pasada que la economía probablemente había crecido el 0.3% en el 2003.
La recesión plantea el mayor desafío al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, un ex dirigente sindical que prometió en su campaña del 2002 crear empleos y reactivar el crecimiento económico, dijeron ejecutivos como Rubens Sardenberg, del Banco Nossa Caixa SA. El banco central mantuvo la tasa de préstamos de referencia en 16.5% por segundo mes en febrero, porque dijo que es mayor la amenaza de una inflación más rápida que la de un menor crecimiento.
``El problema más importante para el gobierno en la actualidad es si la economía crecerá o no", dijo Sardenberg, director de finanzas del banco estatal, en Sao Paulo. ``Desde nuestro punto de vista, la recuperación no es tan sólida como la entiende el banco central".