La crisis económica argentina, signada por una recesión que ya lleva 40 meses y mercados en ebullición, dominaba los debates de la campaña proselitista a casi una semana de las vitales elecciones legislativas del 14 de octubre, la primera prueba electoral del gobierno de Fernando de la Rúa desde el inicio de su mandato resultados negativos en casi todos los parámetros de la economía aplastaron otras inquietudes de peso en la sociedad, como la inseguridad, pero la confusión, la apatía y la desesperanza constituyen el rasgo saliente entre los 24,886,049 argentinos habilitados para sufragar ese día.
La economía doméstica arrastra 40 meses de recesión y caerá en 2001, por tercer año consecutivo, un 1,4%, según lo estimado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), pese a un "megapréstamo" internacional por 41,000 millones de dólares en enero pasado, un megacanje de títulos de deuda por unos 30,000 millones en junio, y un refuerzo del crédito stand by con el FMI por 8,000 millones de dólares, en setiembre.
El desempleo, en tanto, supera el 16% de la población económicamente activa. El 14 de octubre estarán en juego 199 cargos legislativos a nivel nacional, por la renovación de la totalidad de las 72 bancas del desprestigiado Senado, esta vez por el voto directo de los ciudadanos, y de 127 (la mitad) de la Cámara de Diputados.
A medida que se agrava la crisis argentina, que se refleja en niveles récord de aumento del riesgo país (el jueves superó los 1,800 puntos) y caída de la Bolsa, los candidatos se enfrascan en una polémica sobre el modelo económico neoliberal vigente desde 1991, la renegociación de la deuda, la opción de una dolarización o devaluación, y hasta la continuidad del ministro de Economía, Domingo Cavallo, tras los comicios.
"Antes que devaluar, preferimos dolarizar (la economía)", dijo anoche el jefe del Gabinete,, renovando una polémica sobre la adopción del billete estadounidense una propuesta cuyo principal impulsor es el ex presidente Carlos Menem (1989-99).
La deuda pública argentina constituye el 46% del Producto Interno Bruto (PIB). Asimismo, la caída de la recaudación del 14% en setiembre puso en cuestión el cumplimiento de la ley de Déficit Cero, el instrumento económico central del gobierno y el eje del acuerdo con el FMI que en setiembre decidió un auxilio financiero para Argentina suplementario de 8,000 millones de dólares.
La severa ley de austeridad, que impide gastar más de lo que se recauda, debutó con un poda salarial de 13% a los jubilados y empleados públicos, causando sostenidas protestas laborales, pero algunos medios de prensa no descartan una ampliación de peligrar en las próximas semanas el objetivo de un déficit fiscal de 6,500 millones de dólares en 2001.
El descontento por esas medidas y la desconfianza hacia la mayoría de los políticos se refleja en varias encuestas que estiman para el 14 de octubre un aumento sin precedentes del llamado voto "negativo", que engloba a los sufragios en blanco, los votos anulados y a quienes directamente no concurrirán a las urnas, pese a ser obligatorio.
El fenómeno del voto "negativo" podría superar el 20% del electorado y dentro de ese rubro, de acuerdo a varios sondeos, el voto en blanco acumularía casi 10%, cuando el promedio de las nueve elecciones (legislativas y presidenciales) celebradas desde el retorno de la democracia, en 1983, es de 3,04%.