El crecimiento económico en América Latina para este año oscilará entre un 1.5 y un 2%, según los cálculos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) divulgados ayer por su presidente, Enrique Iglesias.
En una rueda de prensa en Washington, el presidente del BID consideró que la región apenas se verá afectada por una posible guerra en Irak, siempre y cuando ese conflicto bélico tenga una duración breve. La mayor prioridad en caso de una guerra, apuntó, sería "recuperar la actitud de los inversores ante el riesgo y ante la inversión de capitales en los mercados emergentes.
No obstante, Iglesias recordó que tras la guerra del Golfo, en 1991, se produjo un repunte precisamente en los mercados emergentes y América Latina vivió un período de expansión y de entrada de capitales. En este sentido, el BID recordó también que el aumento del precio del petróleo generado por la guerra podría aumentar la recaudación fiscal de los países productores.
En Venezuela, apuntó el Banco, por cada diez dólares que se ingresan procedentes del petróleo, el fisco se queda con un 5%, es decir, 50 centavos de dólar. En Ecuador, sin embargo, esta cifra es de un 4% y en México y Colombia el volumen es de un 1 por ciento.
Los expertos de la institución multilateral consideraron también que la posibilidad de una desaceleración en la producción en América del Norte y Europa, producto del conflicto, tendría "un escaso impacto en América Latina".