La economía panameña se encuentra en una situación desfavorable, luego de los sucesos terroristas en Estados Unidos. De acuerdo con la última Carta Bancaria de la Superintendencia de Bancos, los acontecimientos acentúan la estrechez de las finanzas públicas.
El nuevo enfoque de la Carta Bancaria cobra mayor relevancia en el caso de la vinculación de la economía panameña con la economía norteamericana, debido a las necesidades de financiamiento del sector público, que se estiman en cerca de US$1.1 billones para el año 2002. En Panamá, debido al uso del dólar, la forma de financiar los déficits fiscales tiene más impacto sobre la situación de la economía, sobre todo en los déficits de cuenta corriente de balanza de pagos, contrario al resto de las economías de la región.
Entonces, la interrogante sería ¿cómo este entorno recesivo afecta a la banca local? El documento de la Superintendencia de Bancos recalca que la banca ha tenido en los últimos seis meses una posición más conservadora en su exposición de riesgo, por la baja importante de la demanda de crédito interno. Pero a pesar de ello, todavía se reflejan tendencias aceptables aún dentro del entorno local. El flujo de créditos al sector privado se incrementó un 7% a junio de 2001 respecto a similar período del año anterior.
Esto se registró debido a una mayor concesión de créditos por parte de la banca privada extranjera, especialmente en los segmentos de crédito corporativo (13.4%) y el mercado interbancario. Pero por otro lado, el flujo de créditos al sector privado de la banca privada panameña se ha desacelerado a 2.8% en junio 2001, luego de un nivel de 7.6% observado en diciembre 2000, debido a la reducción de flujos en el crédito corporativo (-6.1%).
Esta tendencia se ha observado en los principales bancos líderes del mercado como Banco General y Primer Banco del Istmo. Sin embargo, en la Carta Bancaria se aclara que este menor crecimiento en la cartera de crédito no ha significado hasta la primera mitad del año, un deterioro en el nivel de utilidades de la banca local, al mantenerse los márgenes financieros.
Además, los activos alcanzan la suma de B/37.608 millones, lo que representa un incremento de 4.6% con relación al mes de junio del año anterior. Esta tendencia es clara si se considera la posición conservadora de los bancos en sus operaciones locales, principalmente por la baja en la demanda de crédito del sector privado, y un ligero aumento en la exposición de operaciones externas.
LIQUIDEZ
En el documento se revela que la liquidez de los bancos es de 34% como proporción de los depósitos. Esto representa el 24% del total de activos del centro bancario.
Ello comprueba que ante la baja demanda de crédito local, el exceso de liquidez del sistema se ha canalizado en colocaciones de corto plazo en bancos internacionales. En tanto, el crecimiento de las captaciones internas se ha mantenido en un promedio de 8.2% a junio, especialmente por el aumento en los depósitos de particulares a plazo.
CAPITAL
La adecuación de capital de los bancos privados panameños se situó en 13.9% como proporción de los activos ponderados por riesgo, lo que denota una saludable posición patrimonial. Por su parte, para las subsidiarias de bancos extranjeros, este índice alcanzó el 15.8%.
LAS OPERACIONES LOCALES
En la Carta Bancaria se especifica que durante el segundo trimestre de este año, las actividades domésticas del sistema bancario han estado determinadas por la baja en el ciclo económico que se experimenta desde el año anterior.