En el segundo trimestre de 2010 la economía uruguaya registró un crecimiento del 10.4% frente al mismo período del año anterior, un incremento de proporciones significativas que los analistas atribuyen a las políticas “serias y razonables“ dispuestas por el Gobierno en los últimos años.
Los datos difundidos esta semana por el Banco Central del Uruguay (BCU) revelaron que el producto interno bruto (PIB) del país suramericano creció un 2.6% tan solo en el segundo trimestre del año, alcanzando unas tasas históricas que dejaron sorprendidos tanto al Gobierno como a los analistas privados.
Esas cifras han obligado a revisar la previsión anual de crecimiento que se manejaba hasta la fecha ubicada en torno al 6.5%, para elevarla a un 8%, una de las más altas de todo el mundo.
Para el gerente de asesoría económica del BCU, Umberto Della Mea, los “excelentes” datos macroeconómicos de Uruguay se explican fundamentalmente por lo apropiado de sus políticas fiscales y monetarias ante la crisis internacional, además de por “la seria y razonable" postura de los últimos gobiernos en temas económicos”.