Compras
- 34% de las compras por internet en el mundo son libros, según un estudio de ACNielsen.
- 18% de los libros que se compran en internet son en el idioma español, según ACNielsen.
El internet y sus facilidades tecnológicas es “un complemento y no un sustituto” del libro a nivel internacional, dijo el presidente del Grupo Iberoamericano de Editores (GIE), el uruguayo Boris Faingola.
Como editores “no estamos en contra del avance tecnológico, entendemos internet como un complemento y no como una sustitución” del libro, indicó el editor.
Faingola está en El Salvador participando en la XVIII Feria Internacional del Libro en Centroamérica (FILCEN) y el X Congreso Iberoamericano de Editores 2014, que fueron inaugurados el viernes y reúnen a escritores, distribuidores y editores.
Con el Congreso Iberoamericano, que por primera vez se realiza en un país centroamericano, se busca que las autoridades públicas a nivel regional “tomen conciencia de la importancia que tiene el libro, no para fortalecer el sector editorial, no para llenarnos de dinero, sino como vehículo insustituible de cultura de los diferentes pueblos”, indicó Faingola.
A partir de ahí, “todo lo que venga como avance tecnológico, plataformas digitales y demás, bienvenido sea porque es para mejorar, pero no para sustituir” al libro, sentenció.
Faingola reconoció que aún es prematuro para asegurar que “nunca” la tecnología va igualar al libro o si no lo va a “dejar un poco de lado”.
Sin embargo, destacó que “la muerte del libro” por los avances tecnológicos aún está “un poco lejos de eso”, pese a que algunos escritores aseguran que está cerca.
De momento, la afectación en la venta de libros por los avances tecnológicos del internet varía a nivel mundial, ya que “depende de los mercados”, indicó Faingola.
“En el mercado norteamericano, sin duda que nos ha afectado, y mucho, porque la sociedad norteamericana es muy proclive a todo lo tecnológico y en definitiva a poseer el último elemento que haya salido”, reconoció, sin dar cifras.
Empero, en Suramérica “la incidencia es mínima o nula todavía”, mientras que en los “grandes mercados internacionales, como Alemania, Francia, Italia o España, la incidencia no llega al 5%”, detalló.
Actualmente descargar un libro parece bastante más cómodo que llevarlo contigo en físico, de hecho existe un sinfín de aplicaciones que ofrecen este servicio por lo que muchos autores han decidido sacar versiones ‘en línea’.