Los empleadores estadounidenses agregaron 151 mil empleos en enero, una fuerte desaceleración en comparación con los meses más recientes, pero sigue mostrando indicios de un mercado laboral sólido.
Los empleadores elevaron los salarios, más gente se sintió lo suficientemente segura como para buscar trabajo y la tasa de desempleo cayó a 4.9%, su nivel más bajo desde 2008.
El informe difundido por el Departamento de Trabajo mostró que el mercado laboral sigue siendo un apoyo vital para una economía que pasa por problemas en asuntos como la manufactura y que enfrenta competencia en el extranjero.
Las nuevas cifras proporcionaron nueva evidencia para la Reserva Federal, que sopesa la posibilidad de elevar las tasas de interés de nuevo, después de subirlas desde un mínimo histórico en diciembre.
El aumento de contratación de enero siguió a un crecimiento robusto.