Retos
- Para reducir su base de clientes, América Móvil podría tratar de ceder sus clientes menos rentables en las zonas rurales y pobres donde los competidores ni siquiera ofrecen el servicio porque no es rentable.
- América Móvil debería obtener la aprobación regulatoria para ajustar su licencia para operar, que le exige cubrir dichas poblaciones según los términos de su privatización de 1990.
- La empresa “tiene un incentivo y una responsabilidad de analizar opciones de ruptura como alternativas”.
En un intento por mantener el dominio de América Móvil SA, que rige el mercado de la telefonía desde hace más de una década, los máximos ejecutivos de la empresa están reevaluando la estructura del proveedor de Carlos Slim, que tiene un valor de $73,000 millones.
La empresa puso a trabajar una comisión especial del consejo de administración a raíz de los cambios regulatorios que la obligan a compartir infraestructura y bajar las tarifas en México, su mercado más grande.
Sus integrantes tal vez contemplen la posibilidad de escindir las empresas de mayor crecimiento en 17 países, según analistas de Macquarie Group Ltd. O podrían dividir la unidad mexicana, reduciendo su participación de 80% del mercado telefónico hasta menos de 50%, dijeron analistas de Banco Itaú BBA.
América Móvil, que este año también recibió sanciones de los funcionarios mexicanos por manejar más de la mitad de las cuentas de telefonía móvil del país, dijo la semana pasada que la comisión analizará una amplia gama de opciones que podrían proponerse a todo el consejo de administración o a los accionistas.
La empresa no dio ningún indicio de qué situaciones específicas estaba analizando ni cuándo podría tomar una decisión, dejando todas las alternativas sobre la mesa.
“Podría avanzar en más de una dirección”, dijo en una entrevista telefónica Valeria Romo, analista de Banco Monex SA.
América Móvil reunió la comisión después de que el recientemente creado Instituto Federal de Telecomunicaciones, o IFT, la declaró dominante, según una presentación de documentación la semana pasada.
Pese a cuestionar el dictamen, la empresa dijo que el grupo “evaluará las distintas opciones estructurales, comerciales, tecnológicas y otras disponibles, así como también las oportunidades que ofrece el nuevo marco regulatorio mexicano, para poder continuar con el desarrollo del sector de las telecomunicaciones y proveer servicios con tecnologías de vanguardia de alta calidad y en las mejores condiciones”.
Un ejecutivo de prensa de América Móvil se negó a ampliar los comentarios sobre el trabajo de la comisión.
La compañía de Slim debe analizar “medidas audaces de adaptación” para reducir la presión reguladora que enfrenta, escribió el analista de Itaú Gregorio Tomassi en un informe.
La empresa “tiene un incentivo, una responsabilidad incluso, de analizar exhaustivamente opciones de ruptura como alternativas que podrían en realidad maximizar valor en las condiciones actuales”, manifestó.