El precio del crudo de Texas bajó ayer un 2,1% y finalizó a 40,83 dólares el barril, casi un 12% más barato que hace una semana, tras conocerse que el mercado laboral se deterioró más en Estados Unidos en diciembre.
La economía estadounidense perdió más de medio millón de empleos en el último mes de 2008 y la tasa de desempleo se situó en el 7,2%, lo que alienta expectativas de menor demanda de combustibles en EE.UU. en próximos meses, según los expertos.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en febrero restaron 87 centésimos y finalizaron en negativo por cuarta sesión consecutiva.
Durante este viernes el barril de petróleo WTI llegó a negociarse a 39,38 dólares.
Los contratos de gasolina para febrero añadieron 3 centésimos al precio anterior y finalizaron a 1,1112 dólares el galón (3,78 litros).
El gasóleo de calefacción por el contrario redujo su precio en una cifra similar y cerró a 1,4877 dólares/galón.
Los contratos de gas natural para febrero finalizaron a 5,51 dólares por mil pies cúbicos, 7 centésimos más baratos que el jueves.
En EE.UU. se perdieron 524.000 empleos en diciembre después de desaparecer 584.000 ocupaciones el mes anterior, lo que eleva a 2,6 millones el número de puestos de trabajo que se han destruido en 2008, la cifra anual más alta desde 1945.
Datos como esos, unidos a otros recientes que reflejaron un mayor descenso de la actividad económica en diversos sectores de la economía, ahondan la perspectiva de que descenderá aún más el uso de crudo y de combustibles en este país, que es el mayor consumidor de productos de energía en el mundo.
Los desalentadores datos económicos y de empleo coincidieron esta semana con más evidencias de que aumentó el acopio de reservas en EE.UU. la pasada semana, incluso a mayor ritmo de lo que esperaban los analistas.
Las reservas de crudo subieron en 6,7 millones de barriles, hasta un total de 325,4 millones y ese volumen es un 13,6% superior al que había hace un año.
Las reservas de gasolina subieron esa misma semana en 3,3 millones de barriles y el total, de 211,4 millones es ahora un 3,2% inferior al que había a comienzos de 2008.
En el caso de los productos destilados, incluido el gasóleo de calefacción y el diésel, las existencias aumentaron en 1,8 millones de barriles, hasta 137,8 millones o un 3% por encima del nivel de hace un año, según cálculos del Departamento de Energía (DOE).