LAS CRISIS económicas que afectan de forma periódica a América Latina están menos ligadas a la cuantía de su deuda que a ciertos elementos estructurales "peligrosos", según un informe presentado ayer en Japón por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El estudio, presentado ante dos centenares de economistas y empresarios nipones interesados en América Latina, apunta que gran parte de la deuda de América Latina conlleva riesgos por estar denominadas en divisas, tener plazos cortos de pago y depender de los tipos de interés.
Por eso, las principales economías latinoamericanas deberían reducir el riesgo de una nueva crisis implementando medidas de carácter interno, principalmente en las áreas fiscal y presupuestaria, y trabajando en este mismo sentido a nivel internacional.
La tesis central del último Informe de Políticas Económicas y Sociales (IPES) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) fue bosquejada por el economista Ugo Panizza, jefe de la unidad de Deuda y Análisis Financiero de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
A pesar de tener unos niveles medios de deuda sobre el 40%, por debajo de la de los países avanzados (60%), América Latina ha sufrido crisis monetarias y financieras periódicas debido a que prima la composición "de riesgo" de la deuda sobre la cantidad, dice el informe, que supone el 85% de la latinoamericana.
Según Panizza, estos factores pueden distorsionar de manera "dramática" la deuda de un país, al estar sometida a las alteraciones de factores que no dependen del propio país que emite esa deuda.
El BID explica "peligrosidad" de la deuda latinoamericana
Conlleva riesgos por estar en divisas, tener plazos cortos de pago y depender de los tipos de interés.