El precio del crudo de Texas bajó ayer alrededor de un 1% y terminó a $106,89 en Nueva York, entre expectativas de que podría bajar la demanda si el Congreso de EE.UU. no aprueba un plan de rescate financiero que estimule la economía.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en noviembre restaban $1,13 al valor de ayer.
Los contratos de gasolina para octubre se depreciaron en 3 centésimos y finalizaron a $2,6651 el galón. El gasóleo de calefacción para entrega en ese mismo mes finalizó a un precio de $2,9949 dólares/galón, también 3 centésimos menos que en el jueves. El precio de los contratos de gas natural para octubre bajó a $7,47 por mil pies cúbicos, 25 centésimos por debajo que la jornada anterior.
El valor del petróleo WTI volvió ayer a la senda bajista en que se había movido durante la mayor parte de la semana y que se interrumpió ayer, cuando parecía cercano un acuerdo entre el Gobierno y los legisladores sobre el plan con el que se quiere dotar de mayor estabilidad a los mercados financieros. Los operadores en el mercado petrolero siguen a diario con atención la evolución de la crisis financiera y la búsqueda de compromisos para resolverla, por temor al efecto que esos problemas generan en el conjunto de la economía y que pueden mermar aún más el nivel de demanda de crudo y combustibles.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, insistió ayer durante una declaración pública desde la Casa Blanca en que el país necesita "un plan de rescate", en relación a la petición de $700.000 millones que ha planteado al Congreso.
Situación.
La ralentización de la economía en EE.UU., y en otros países desarrollados ha obligado a los expertos a recortar sus previsiones de demanda de crudo y de combustibles a nivel mundial, lo que ha presionado a la baja a los precios, especialmente desde julio.