Los contratos de oro más negociados en la Bolsa Mercantil de Nueva York, con vencimiento en diciembre, alcanzaron el pasado 9 de octubre un nuevo máximo histórico al cerrar la sesión a 1,340.3 dólares la onza.
Igualmente, en Londres, el oro alcanzó ese día un nuevo máximo, el de los 1,330.5 dólares la onza, en su imparable escalada desde principios de año, que lo ha revalorizado en torno a un 17.4%.
Este metal precioso alcanzó su récord histórico número doce en las últimas sesiones de septiembre, en el mayor mercado físico de materias primas del mundo: Nueva York.
El oro vive un momento de fuerte apreciación que se asocia a una suma de factores, entre ellos la especulación, la falta de confianza en la buena marcha de la recuperación económica de Estados Unidos y la debilidad del dólar, que frecuentemente pierde terreno ante el euro.
A esto se suma que el Banco Central de Vietnam dijo, recientemente, que considerará otorgar permisos para importar oro si los precios en el mercado doméstico subían “excesivamente alto”. En ocasiones preliminares en que Vietnan abrió la puerta a importaciones de oro, este topó los $20 la onza.
Por último, el oro es visto como una inversión refugio ante la volatilidad de los mercados bursátiles afectados por la incertidumbre sobre la economía global.
Los expertos creen que el oro continuará su tendencia alcista en los próximos días hasta llegar incluso a los $1,400.00 la onza troy.