El dólar se fortaleció ayer ante el euro y el yen en Nueva York, en una jornada en la que la bolsa de Wall Street mostró una clara tendencia alcista y en la que se constató que el sector manufacturero de EE.UU. avanzó en agosto.
Al cierre de los mercados bursátiles en Nueva York, la divisa europea se negociaba a 1, 3608 dólares, comparado con los 1, 3622 dólares del viernes.
Respecto de la divisa japonesa, el dólar cambiaba de manos a 116, 32 yenes, desde los 115, 78 yenes por dólar de la jornada anterior.
El dólar ganó hoy terreno en sus cambios con la divisa europea y con la nipona, impulsado en parte por las ganancias en la bolsa neoyorquina en la primera sesión de esta semana.
El Dow Jones Industriales cerró con un alza del 0, 68%, el mercado Nasdaq avanzó un 1, 30% y el selectivo S & P 500 ganó un 1, 05%.
La tendencia alcista en las bolsas coincide con expectativas de que la Reserva Federal de EE.UU. podría bajar los tipos de interés en la reunión que celebrará este mes.
Esa perspectiva no se vio mermada con la difusión de datos que revelaron que el sector manufacturero en EE.UU. avanzó en agosto, aunque a menor ritmo que en el mes anterior.
El índice de actividad en ese sector que elabora el Instituto de Gestión de Suministros (ISM, en ingles) se situó en 52, 9 puntos porcentuales.
Los inversores estuvieron durante la sesión atentos a datos relativos a la construcción, la actividad manufacturera y la venta de automóviles.
El Instituto de Gestión de Suministros (ISM, en inglés) anunció que su índice de actividad manufacturera en Estados Unidos se situó en agosto en 52, 9 puntos.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas también ha puesto el cambio climático por primera vez en su agenda, advirtiendo que el calentamiento global podría ser un "catalizador" de nuevos conflictos alrededor del mundo. Ya sostuvo un cónclave a alto nivel para tratar el asunto.
El embajador de Gran Bretaña ante la ONU, Emyr Jones Parry, resume el pensamiento de sus colegas: "Los gatillos tradicionales de conflicto que existen en el mundo probablemente sean exacerbados por el efecto del cambio climático".
El reciente reporte de la ONU preparado por un Panel de Expertos en Cambio Climático concluye en que "los cambios están afectando ya los sistemas físicos y biológicos en cada continente". Ejemplos hay muchos pero que nos basten estos: "En el 2006, la temperatura promedio en la Inglaterra central fue la más elevada en los registros desde que la Central England Temperature (C.E.T.) empezó a conservarlos en 1659".
Friedman cuenta en su libro "The World is Flatt” que “en ciertos días" dice la EPA ( U.S. Environment Protection Agency )-- casi el 25 por ciento de la materia contaminante en el aire sobre Los Angeles, casi el 25 por ciento proviene de las fábricas y plantas de energía que consumen carbón, lo mismo que del humo que expulsan los carros y el polvo que se levanta por las sequías y deforestación en toda Asia”.
Conclusión: las tendencias climáticas y ambientales en general, sean estas de origen natural o producidas por el hombre, están entre las principales fuerzas que afectan la economía de un país, su ambiente para los negocios, su estabilidad social, su conducta capacidad para actuar en los mercados mundiales y -muy importante- su actitud hacia los vecino-
Claro que no son el único factor. Sería ilógico atribuir los conflictos ocurridos en Somalia, Etiopía o Haití solamente a causas ambientales. Pero igualmente sería un grave error no considerar que la tierra en esas naciones ha sido explotada de una manera que no puede sostener poblaciones crecientes.
La degradación ambiental, nacientes desiertos, la erosión y la sobre-utilización de la tierra cultivable (o usar tierras para la agricultura cuando su vocación es forestal) lleva a pueblos enteros a abandonar sus territorios y a crear tensiones entre grupos étnicos y políticos conforme crece la competencia por los recursos escasos.
Hay una conexión muy estrecha entre degradación ambiental, crecimiento de población, pobreza, crecimiento económico y entorno nacional para los negocios, que empresarios y políticos nacionales --y regionales-- deben tomar en cuenta.
Las naciones ricas han venido haciéndolo. Hoy se sabe que la CIA y la NASA, desde hace muchos años, usan imágenes satelitales y otra información "terrenal" para pronosticar reducciones en la producción agrícola en diferentes países y
o regiones del mundo, a fin de determinar la cantidad de productos agrícolas requerirá una nación importar. Advertidos estamos de que, a partir de ahora, lo harán con mayor ímpetu, permanencia o continuidad.